Yodo

Yodo

El yodo es un elemento químico. El cuerpo necesita yodo, pero no lo puede hacer.

 

El yodo que se necesita debe provenir de la dieta. Como regla general, hay muy poco yodo en los alimentos, a menos que haya sido añadido durante el procesamiento, lo que ahora pasa en el caso de la sal. La mayor parte del yodo que hay en el mundo se encuentra en el océano, adonde es concentrado por los organismos que hay en el mar, especialmente por las algas marinas.

 

La glándula de la tiroides necesita yodo para producir las hormonas. Si la tiroides no tiene suficiente yodo para hacer su trabajo, el cuerpo responde haciendo que la tiroides tenga que trabajar más duro. Esto puede producir un agrandamiento de la glándula de la tiroides (bocio), que se manifiesta como una inflamación del cuello.

 

Otras consecuencias de no tener suficiente yodo (carencia de yodo) también son graves. La deficiencia de yodo y el bajo nivel resultante de la hormona de la tiroides pueden hacer que las mujeres dejen de ovular, lo que lleva a la infertilidad. La deficiencia de yodo también puede conducir a una enfermedad autoinmune de la glándula de la tiroides y puede aumentar el riesgo de contraer cáncer de la tiroides. Algunos investigadores creen que la deficiencia de yodo también podría aumentar el riesgo de otros cánceres como el de próstata, de mama, del endometrio y cáncer de ovario.


La deficiencia de yodo durante el embarazo es grave tanto para la madre como para el bebé. Puede conducir a hipertensión arterial en la madre durante el embarazo y a retraso mental en el bebé. El yodo juega un papel importante en el desarrollo del sistema nervioso central. En casos extremos, la deficiencia de yodo puede producir cretinismo, un trastorno que implica un retraso grave en el crecimiento físico y mental.


El yodo reduce la hormona tiroidea y puede matar los hongos, las bacterias y otros microorganismos, como las amebas. Un tipo específico de yodo llamado yoduro de potasio, se utiliza también para tratar (pero no prevenir) los efectos de un accidente radiactivo.

 

Indicaciones

 

El yodo se usa para prevenir la deficiencia de yodo y sus consecuencias, incluyendo el bocio. También se utiliza para tratar una enfermedad de la piel causada por un hongo (esporotricosis cutánea); para el tratamiento de la enfermedad fibroquística de las mamas; para la prevención del cáncer de mama; para enfermedades oculares; para la diabetes, enfermedades del corazón y derrame cerebral; y como un expectorante.

 

El yodo también se usa para tratar las situaciones de emergencia que resultan debido a la exposición a yoduros radiactivos. Las tabletas de yoduro de potasio para uso en una emergencia por radiación, están disponibles como productos aprobados por la FDA (Thyro-Block, Iostat) y en la Internet, como suplementos alimenticios.

 

El yoduro de potasio sólo se debe utilizar en el caso de un accidente radiactivo y no antes de una emergencia, solo como prevención.

 

El yodo se aplica a la piel para eliminar los gérmenes, para evitar el dolor en el interior de la boca (mucositis) causado por la quimioterapia y para el tratamiento de las úlceras diabéticas.

 

El yodo también se utiliza para la purificación del agua.

 

Efectos secundarios

 

El yodo PROBABLEMENTE ES SEGURO para la mayoría de la gente cuando se toma por vía oral en las cantidades recomendadas. Sin embargo, en las personas sensibles, el yodo puede producir efectos secundarios como hinchazón de los labios y de la cara (angioedema), hemorragia grave y hematomas, fiebre, dolor articular, inflamación de los ganglios linfáticos, reacciones alérgicas incluyendo urticaria y también la muerte.

 

Cuando el yodo se usa directamente sobre la piel, puede causar irritación de la piel, manchas, reacciones alérgicas y otros efectos secundarios. Tenga cuidado de no vendar o cubrir las áreas que han sido tratados con yodo para evitar una quemadura por yodo.

 

Contraindicaciones

 

Antecedentes de hipersensibilidad al yodo o medicamentos yodados.

 

Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental

 

Existe la preocupación de que tanto en los niños como en los adultos el consumo más alto puede aumentar el riesgo de efectos secundarios tales como problemas de la tiroides.

 

En cantidades altas el yodo puede producir sabor metálico, dolor de dientes y encías, ardor en la boca y la garganta, aumento de la salivación, inflamación de la garganta, malestar estomacal, diarrea, debilidad, depresión, problemas en la piel y muchos otros efectos secundarios.
En caso de una sobredosis, llame a los servicios de emergencia de su localidad; desde la ciudad de méxico, marque al 066.

 

Presentación

 

200 MICROGRAMOS COMPRIMIDOS

 

Información adicional

 

Embarazo y lactancia: El yodo PROBABLEMENTE ES SEGURO cuando se toma por vía oral en las cantidades recomendadas. No tome más de 1100 mcg de yodo por día si es mayor de 18 años de edad; no tome más de 900 mcg de yodo por día si tiene entre 14 a 18 años de edad. Un consumo mayor podría producir problemas de la tiroides. El producto tópico (solución al 2%) PROBABLEMENTE ES SEGURO para su uso en la piel.

 

Enfermedad tiroidea autoinmune (ETAI): Las personas con ETAI pueden ser especialmente sensibles a los efectos secundarios dañinos del yodo.
Trastornos de la tiroides, como una alteración de la glándula de la tiroides que ocasiona una disminución de la producción de hormonas tiroideas (hipotiroidismo), una glándula de la tiroides agrandada (bocio), o un tumor en la tiroides: El uso prolongado o altas dosis de yodo podría empeorar estos trastornos.

 

Fuentes

 

Vademecum Farmaceutico IPE.

Thomson PLM. Diccionario de Especialidades Farmaceuticas, 2011.