Psoriasis

Psoriasis

La psoriasis es una enfermedad de la piel caracterizada por unas placas de color rojo vivo, bien delimitadas y cubiertas por unas escamas blancas, relucientes, secas, friables que se desprenden espontáneamente o por el rascado, en forma de “manchas de cera”.

 

La localización predilecta de las manchas eritematoescamosas de la psoriasis son la región posterior de los codos y las rodillas, la región sacra, el dorso y la piel cabelluda.

 

Es una enfermedad inflamatoria, crónica, hiperproliferativa, inducida y sostenida por unas células llamadas linfocitos T.

 

La mayoría de las personas con psoriasis presentan parches gruesos de color plateado-blanco con piel roja y escamosa, llamados escamas.

 

Se presenta a cualquier edad, pero es más frecuente en adultos entre la tercera y cuarta década de la vida, afecta por igual a hombres y mujeres.

 

Esta enfermedad puede aparecer en forma repentina o lenta. En muchos casos, desaparece y luego se reactiva repetidas veces con el paso del tiempo. La afección no se puede propagar a otras personas.

 

Causas y factores de riesgo
 

La psoriasis parece ser un trastorno hereditario; es decir, que se transmite de padres a hijos. Los médicos piensan que probablemente ocurre cuando el sistema inmunitario del cuerpo toma erróneamente células sanas por sustancias peligrosas. Ver también: respuesta inflamatoria.

 

Las células cutáneas crecen en lo profundo de la piel y normalmente suben hasta la superficie aproximadamente una vez al mes.

 

En las personas con psoriasis, este proceso es demasiado rápido y las células cutáneas muertas se acumulan en la superficie de la piel.
 

Los siguientes factores pueden desencadenar un ataque de psoriasis o hacer que la afección sea más difícil de tratar:

  • Bacterias o infecciones virales, incluyendo faringitis estreptocócica e infecciones de las vías respiratorias altas
  • Aire o piel seca
  • Lesión en la piel, incluyendo cortaduras, quemaduras y picaduras de insectos
  • Algunos medicamentos, incluyendo antipalúdicos, betabloqueadores y litio
  • Estrés
  • Muy poca luz solar
  • Demasiada luz solar (quemadura solar)
  • Demasiado alcohol
     

En general, la psoriasis puede ser grave en personas con un sistema inmunitario debilitado, lo cual puede abarcar aquellas que tengan:
 

  • VIH-SIDA
  • Trastornos autoinmunitarios (como la artritis reumatoidea).
  • Quimioterapia para cáncer
     

Hasta 30% de las personas con psoriasis también puede tener artritis, una afección conocida como artritis psoriásica. La psoriasis también puede afectar las uñas; de hecho, alrededor del 10% de las personas con psoriasis tienen cambios visibles sólo en las uñas.

 

Síntomas
 

Las personas con psoriasis presentan parches de piel irritados. El enrojecimiento se observa con más frecuencia en los codos, las rodillas y el tronco, pero puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. Por ejemplo, puede haber parches escamosos en el cuero cabelludo.
Los parches o manchas cutáneas pueden ser:
 

  • Piel seca y cubierta de escamas plateadas
  • De color rosa-rojo (como el color del salmón)
  • Levantados y gruesos
     

Otros síntomas pueden abarcar:
 

  • Lesiones genitales en los hombres
  • Dolor articular (artritis psoriásica)
  • Cambios en la uña, incluyendo engrosamiento, manchas de color amarillo-marrón, hendiduras (hoyuelos) en la superficie de la uña y separación de la uña de su base
  • Caspa intensa en el cuero cabelludo
     

La psoriasis puede afectar cualquiera o todas las partes de la piel. Existen cinco tipos principales de psoriasis:
 

  • Eritrodérmica: el enrojecimiento de la piel es muy intenso y cubre un área grande
  • En gotas (guttata): aparecen pequeñas manchas rojas-rosadas en la piel
  • Inversa: el enrojecimiento e irritación de la piel ocurre en las axilas, la ingle y entre la piel superpuesta
  • En placa: parches de piel rojos y gruesos son cubiertos por escamas de plateadas a blancas. Éste es el tipo más común de psoriasis
  • Pustular: ampollas blancas que están rodeadas por piel roja e irritada
     

Diagnóstico
 

El médico examina la piel y el diagnóstico se basa usualmente en el aspecto de ésta.
 

Algunas veces, se lleva a cabo una biopsia de piel para descartar otros trastornos posibles. En caso de que se presente dolor articular, el médico puede ordenar una radiografía.

 

Tratamiento
 

El objetivo del tratamiento se centra en el control de los síntomas y la prevención de infecciones.
 

En general, se emplean tres opciones de tratamientos para pacientes con psoriasis:
 

  • Medicamentos de uso tópico como lociones, ungüentos, cremas y champús
  • Medicamentos para todo el cuerpo (sistémicos), los cuales son pastillas o inyecciones que actúan en el cuerpo entero y no sólo la piel
  • Fototerapia, en la cual se utiliza luz para tratar la psoriasis
     

La mayoría de los casos de psoriasis se tratan con medicamentos que se aplican directamente sobre la piel o el cuero cabelludo:
 

  • Cremas o ungüentos de cortisona
  • Cremas o ungüentos recetados que contengan alquitrán de hulla o antralina
  • Cremas para remover la descamación (generalmente ácido salicílico o ácido láctico)
  • Champús para la caspa (con o sin receta médica)
  • Humectantes
  • Medicamentos recetados que contengan vitamina D o vitamina A (retinoides)
     

Si usted tiene una infección, el médico le recetará antibióticos.
 

Usted puede ensayar las siguientes técnicas de cuidados en el hogar:
 

  • Los baños de harina de avena pueden actuar como calmante y ayudar a aflojar las escamas. Se pueden utilizar productos para estos baños de venta libre o puede mezclar una taza de dicha harina en la bañera con agua caliente
  • La luz solar puede ayudar a que los síntomas desaparezcan, pero tenga cuidado con las quemaduras solares
  • La relajación y las técnicas anti-estrés pueden servir. Sin embargo, el vínculo entre el estrés y las reagudizaciones de la psoriasis aún no se comprende bien
     

Algunas personas pueden optar por la fototerapia, un procedimiento médico en el cual la piel se expone cuidadosamente a la luz ultravioleta. La fototerapia se puede administrar sola o después de tomar un fármaco que hace que la piel sea sensible a la luz. La fototerapia para la psoriasis se puede administrar como luz ultravioleta A (UVA) o luz ultravioleta B (UVB).
 

A las personas con psoriasis muy severa se les pueden administrar medicamentos para inhibir la respuesta inmunitaria del cuerpo. Estos medicamentos abarcan: metotrexato o ciclosporina, los cuales también se pueden administrar a personas que padecen artritis psoriásica.
 

Hay fármacos más nuevos, llamados biológicos, específicamente dirigidos a la respuesta inmunitaria del cuerpo, la cual se cree juega un papel en el desarrollo de la psoriasis. Estos fármacos biológicos se utilizan cuando otros tratamientos no funcionan. Los biológicos aprobados para el tratamiento de la psoriasis comprenden:
 

  • Adalimumab (Humira)
  • Alefacept (Amevive)
  • Etanercept (Enbrel)
  • Infliximab (Remicade)
  • Stelara

 

Pronóstico

La psoriasis es una afección de por vida que se puede controlar mediante tratamiento. Puede desaparecer durante períodos extensos y luego reaparecer. Con el tratamiento apropiado, generalmente no afecta la salud física general.

 

Complicaciones

 

  • Dolor
  • Prurito intenso
  • Infecciones secundarias de la piel
  • Efectos secundarios de los medicamentos utilizados para tratar la psoriasis


Consulte con el médico si presenta síntomas de psoriasis o si la irritación de la piel continúa a pesar del tratamiento.

Coméntele al médico si tiene dolor articular o fiebre con los ataques de psoriasis. Si tiene síntomas de artritis, hable con el dermatólogo o el reumatólogo. Si tiene un brote grave que le cubra toda o la mayor parte del cuerpo, acuda a la sala de urgencias o llame al número local de emergencias.

 

Prevención

 

No existe ninguna forma de prevención conocida para la psoriasis. El hecho de mantener la piel humectada y limpia y evitar los desencadenantes específicos de la enfermedad puede ayudar a reducir el número de reagudizaciones.
 

Los médicos recomiendan los baños o duchas diarias para las personas con psoriasis. Evite estregarse demasiado fuerte, porque esto puede irritar la piel y desencadenar un ataque.

 

Fuentes

Harvard Health Publications

Segatore Luigi. Diccionario médico Teide. Editoria Teide, 1983.

Magaña García M, Magaña Lozano M. Dermatología, Editorial Medica Panamericana, año 2003.
Guías de diagnóstico y tratamiento servicio de Dermatología. Psoriasis. Hospital General de México.

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