Mioma
Mioma
Un mioma es un tumor benigno y no canceroso que crece en el tejido muscular del útero o miometrio en las mujeres.
Sólo un 0,5% de los miomas se convierten en tumores malignos (sarcomas).
Se estima que aproximadamente en una de cada cuatro a cinco mujeres de más de 35 años de edad padecen de este tipo de tumor.
Los miomas uterinos son el tumor pélvico más común.
Los miomas generalmente afectan a las mujeres de más de 30 años de edad, ocurren poco en mujeres menores de 20 años y a menudo se encogen y no causan síntomas en las que han llegado a la menopausia.
Son más comunes en mujeres de raza negra que en mujeres de raza blanca.
Se clasifica generalmente en función de su localización en el útero:
- Miometriales: en la pared muscular del útero
- Submucosos: justo bajo la superficie del revestimiento uterino
- Subserosos: justo bajo la cubierta externa del útero
- Pediculados: se presentan en un tallo o pedúnculo largo en la parte externa del útero o dentro de la cavidad del útero
Etiología (Causas y factores de riesgo)
Se desconoce la causa de los miomas en el útero.
Sin embargo, el crecimiento de los miomas uterinos parece depender de la hormona estrógeno.
En tanto una mujer con miomas esté menstruando, éstos probablemente seguirán creciendo, por lo general de manera lenta.
Los miomas uterinos pueden ser tan diminutos que puede ser necesario un microscopio para verlos. Sin embargo, también pueden crecer hasta un gran tamaño, y llenar todo el útero y pesar varias libras.
Aunque es posible que sólo se desarrolle un mioma uterino, generalmente hay más de uno.
Manifestaciones clínicas (signos y síntomas)
Los síntomas más comunes de los miomas uterinos son:
- Llenura abdominal, gases o estreñimiento
- Sangrado entre períodos
- Aumento de la polaquiuria
- Sangrado menstrual abundante (menorragia), a veces con el paso de coágulos de sangre
- Períodos menstruales que pueden durar más de lo normal
- Calambres pélvicos o dolor con los períodos
- Sensación de llenura o presión en la parte baja del abdomen
- Dolor durante la relación sexual
- Nota: a menudo no hay ningún síntoma.
Diagnóstico (Pruebas y exámenes)
Un examen pélvico muestra un útero agrandado, de contorno irregular y con un aspecto tumoral. Este diagnóstico con frecuencia es confiable.
En algunos casos, es difícil diagnosticar los miomas, especialmente en mujeres obesas.
El diagnóstico diferencial (buscar otras causas) incluye:
- Embarazo
- Tumores ováricos
- Inflamación de las trompas de Falopio
- Adenomiosis uterina (una afección en la cual el revestimiento uterino se transforma en la pared muscular del útero)
Se puede realizar una ecografía transvaginal o una ecografía pélvica para confirmar el diagnóstico de miomas.
Algunas veces, se utiliza una resonancia magnética de la pelvis para confirmar el diagnóstico.
Es posible que sea necesario realizar una biopsia endometrial (biopsia del revestimiento del útero) o una laparoscopia para descartar cáncer.
Tratamiento
El tratamiento depende de diversos factores, como:
- Edad
- Salud general
- Gravedad de los síntomas
- Tipo de miomas
- Si usted está en embarazo
- Si desea tener hijos en el futuro
Algunas mujeres simplemente pueden necesitar exámenes pélvicos o ecografías de vez en cuando para vigilar el crecimiento del mioma.
El tratamiento para los síntomas de los miomas puede abarcar:
- Pastillas anticonceptivas (anticonceptivos orales) para ayudar a controlar los períodos menstruales abundantes
- Dispositivos intrauterinos (DIU) que liberen la hormona progestágeno para ayudar a reducir el sangrado abundante y el dolor
- Suplementos de hierro para prevenir o tratar la anemia debido a los períodos abundantes
- Antinflamatorios no esteroides (AINES), como el ibuprofeno o el naprosín, para cólicos o dolor
- Se puede emplear la hormonoterapia (agonistas de hormona liberadora de gonadotropina o inyecciones de Depo Leuprolide) para ayudar a reducir el tamaño de los miomas.
Esta terapia se utiliza durante un período de tiempo corto, ya sea antes de la cirugía para extirpar un mioma o cuando una mujer está esperando llegar a la menopausia pronto.
Los efectos secundarios abarcan sofocos y resequedad vaginal.
La cirugía y los procedimientos empleados para tratar los miomas abarcan:
- Extirpación histeroscópica de los miomas: este procedimiento ambulatorio puede ser necesario para mujeres con miomas que crecen dentro de la cavidad uterina. En este procedimiento, se introduce una pequeña cámara e instrumentos a través del cuello uterino dentro del útero para retirar los miomas
- Embolización de las arterias uterinas: este procedimiento detiene el riego sanguíneo al mioma, haciendo que muera y se encoja. Las mujeres que posiblemente deseen quedar en embarazo en el futuro deben discutir este procedimiento con su médico
- Miomectomía: con esta cirugía se extirpan los miomas y, generalmente, es el procedimiento elegido para las mujeres que desean tener hijos, ya que por lo general se puede preservar la capacidad de procrear. Se pueden desarrollar más miomas después de la miomectomía
- Histerectomía: esta cirugía traumática puede ser una opción si los medicamentos no funcionan y otras cirugías y procedimientos no son una opción
Pronóstico (Expectativas)
Algunas mujeres con miomas no tienen ningún síntoma y es posible que no necesiten tratamiento.
Durante un embarazo, los miomas existentes pueden crecer debido al incremento del flujo sanguíneo y de los niveles de estrógeno, pero generalmente vuelven a su tamaño original después del nacimiento del bebé.
Complicaciones
Los miomas pueden causar complicaciones en el embarazo, aunque se cree que el riesgo es pequeño:
- La mayoría de las mujeres puede llevar el embarazo a término, pero algunas de ellas terminan dando a luz en forma prematura, debido a que no hay espacio suficiente en el útero
- Algunas mujeres embarazadas que presentan miomas pueden necesitar una cesárea dado que estos miomas pueden bloquear ocasionalmente la vía del parto o hacer que el bebé quede mal posicionado
- Algunas mujeres embarazadas que presentan miomas tienen sangrado abundante inmediatamente después de dar a luz
Otras complicaciones de los miomas abarcan:
- Dolor intenso o sangrado excesivamente abundante que puede requerir una cirugía urgente
- Un mioma pediculado que puede resultar retorcido y causar un ensortijamiento en los vasos sanguíneos que irrigan el tumor (este tipo de mioma puede necesitar cirugía)
- Anemia (que puede ser severa si el sangrado es muy abundante)
- Infecciones urinarias si la presión del mioma impide que la vejiga se vacíe por completo
- Cambios cancerosos, llamados leiomiosarcoma (en raras ocasiones)
- Infertilidad (rara vez)
Consulte a su médico si:
- Se presentan cambios graduales en su patrón menstrual, como flujo más abundante, aumento de los cólicos o sangrado entre períodos
- Se presenta llenura o pesadez en la parte inferior del abdomen
Fuentes
Lorenzo Abad Martínez, Rafael Comino Delgado, Guillermo López García. Obstetricia y ginecología. Ariel, 2004.
José Botella Llusiá. El útero: fisiología y patología. Ediciones Días de Santos, 1997.
José Manuel Bajo Arenas, B. Coroleu Lletget. Fundamentos de reproducción. Editorial médica panamericana, 2009.
M. J. Bajo Arenas, M. J. Lailla Vicens, J. Xercavins Montosa. Fundamentos de ginecología. Editorial médica panamericana, 2009.

