Vaginitis atrófica

Vaginitis atrófica

Es una inflamación de la vagina debido a un adelgazamiento del tejido y una disminución en la lubricación. Tiene relación con la reducción en los niveles de estrógenos. Es la atrofia de los tejidos vaginales causada por la pérdida de los esteroides ováricos.

 

La vaginitis es causada por una disminución en los estrógenos, cuyos niveles normalmente se reducen después de la menopausia. El estrógeno es muy importante para mantener los tejidos de la vagina lubricados y saludables.

 

Normalmente, el revestimiento de la vagina produce un líquido lubricante transparente, el cual hace que las relaciones sexuales sean más cómodas y ayuda a disminuir la irritación vaginal. El adelgazamiento o encogimiento del tejido vaginal causa resequedad e inflamación.

 

Lo siguiente puede provocar que los niveles de estrógeno bajen y llevar a que se presente vaginitis atrófica:

 

  1. Medicamentos u hormonas empleadas para disminuir los niveles de estrógeno en las mujeres, como parte del tratamiento para el cáncer de mama, endometriosis, miomas uterinos o infertilidad.
  2. Radioterapia al área pélvica o quimioterapia.
  3. Estrés severo, depresión o ejercicio riguroso.

 

La vaginitis atrófica puede ocurrir en mujeres más jóvenes que se hayan sometido a una cirugía para extirparles los ovarios. Algunas mujeres presentan la afección inmediatamente después del parto o mientras están amamantando, ya que los niveles de estrógeno están más bajos en estos momentos. La vagina también puede resultar más irritada por jabones, detergentes para lavar, lociones, perfumes o duchas.

 

Ciertos medicamentos, el tabaquismo, los tampones y los condones también pueden causar o empeorar la resequedad vaginal.

 

Los síntomas son:

 

a) Ardor al orinar.

b) Sangrado leve después de la relación sexual.

c) Dolor durante la relación sexual ocasionando pérdida del interés por ésta.

e) Flujo vaginal leve.

f) Dolor vaginal, incluyendo sensaciones de ardor o picazón.

 

Tratamiento

 

La vaginitis atrófica se suele tratar con ungüentos de estrógeno formulados por el médico.

 

Fuentes

 

James F. Balch, Phyllis A. Balch. Recetas Nutritivas que Curan. 2a ed. Phyllis A. Balch, CNC., 2002.

Roger Smith. Netter. Obstetricia, ginecología y salud de la mujer. Saunders, 2005.

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