Tai chi

Tai chi

También llamado T’ai-Chi-Ch’uan o a veces, abreviando, solamente Tai Chi, es un arte marcial desarrollado en el Imperio de China, practicado actualmente por varios millones de personas en el mundo entero, por lo que se cuenta entre las artes marciales de práctica más masiva.

 

En la República Popular China el Taijiquan es un deporte popular y en los parques de las ciudades se puede observar por las mañanas a miles de personas ejercitando sus movimientos lentos y fluidos.


Originalmente, el Taijiquan es un así llamado arte marcial interno (chino: 內家拳, pinyin: Nèijiāquán) para la lucha cuerpo a cuerpo, ya sea armada o desarmada.

 

En tiempos más recientes se lo considera cada vez más como un sistema general de kinesiología o de gimnasia, que por una parte sería muy provechoso para la salud, mientras que por otro lado podría servir al desarrollo de la personalidad y la meditación.

 

Frente a estos puntos de vista, su aspecto de arte marcial va perdiendo importancia hasta a veces desaparecer totalmente.


Práctica

 

Hoy día varios millones de personas en todo el mundo practican el Taijiquan. Cada una de ellas pone un acento diverso en los diferentes aspectos de este arte.

 

La mayoría lo practica principalmente por razones de salud, como ejercicio de relajación o para fines de meditación. Especialmente en China y particularmente entre los más jóvenes se ha difundido el Taijiquan como deporte de competición.

 

Solo una pequeña parte de los adeptos lo practica principalmente como arte marcial para fines de autodefensa o como estilo de vida.


La estructura organizativa del Taijiquan es considerablemente más variada que en la mayoría de los demás deportes, para los que existen confederaciones internacionales y nacionales que son reconocidas por la mayoría de los que lo practican.

 

En el caso del Taijiquan hay numerosos estilos y variantes diferentes y no existe una organización internacional que abarque a los maestros, instructores y practicantes de todos los estilos.

 

Existen, sin embargo, algunas organizaciones nacionales con representación de varios estilos, así como organizaciones internacionales de determinados estilos, por lo que tampoco existe un sistema internacional único para la preparación y evaluación de instructores.


A diferencia de otros deportes de combate, en el Taijquan no existe un sistema de grados, como lo son por ejemplo los cinturones de colores en Karate o Judo.

 

Tampoco existe una vestimenta estandarizada para los practicantes, aunque es usual llevar zapatos de suela plana y delgada, así como ropa liviana y cómoda.

 

Bases

 

En los diferentes estilos y escuelas se practican diferentes ejercicios básicos tales como movimientos individuales, ejercicios de postura y de respiración, así como de meditación.

 

Estos sirven al aprendizaje de los principios del Taijiquan, para soltar las articulaciones, relajar el cuerpo entero y modificar poco a poco la postura de manera de evitar sobrecargas inconvenientes de las articulaciones. Para ello con frecuencia se utilizan ejercicios de los sistemas del Chi Kung.

 

Forma

 

Lo esencial del ejercicio está representado por una o varias así llamadas formas (chino: 套路, pinyin: taolu), consistentes en secuencias de movimientos claramente determinadas que se siguen unas a otras de modo que continúan de manera fluida en la secuencia que prosigue.

 

Las formas básicas son formas individuales en las que cada practicante realiza los movimientos para sí mismo. Las formas representan aquí con frecuencia la lucha contra un adversario imaginario, de donde proviene la denominación «Shadow boxing» chino, que ha caído en desuso y raramente se utiliza.

 

La forma se ejercita predominantemente de manera grupal y sincrónica, donde también en las clases, el maestro y los alumnos realizan la forma simultáneamente.


Una forma se compone de varios «cuadros» o «figuras» (movimientos individuales) cuya secuencia está predefinida.

 

Los cuadros tienen distintos nombres que remarcan la aplicación del movimiento (por ejemplo «patada de talón derecho» chino: 右蹬脚), que describen el carácter del movimiento (por ejemplo «látigo simple» (chino: 单鞭, pinyin: dān biān)) o que tienen una lectura poética (beispielsweise «La grulla blanca extiende sus alas» (chino: 百鹤亮翅) o «separar la melena del caballo salvaje» (chino: 野马分鬃)).

 

Dado que los diferentes signos de escritura china tienen más significados adicionales, los nombres poseen con frecuencia para los conocedores de la escritura china un significado más profundo que lo que su traducción puede expresar.


Muchas formas se denominan según la cantidad de sus cuadros, así por ejemplo la «Forma de 24 cuadros» («Forma Pekín») o la «Forma de 37 cuadros» («Forma abreviada según Zheng Manqing» (chino: 鄭曼青Wade-Giles: Cheng Man-ch’ing, 1899–1974)).

 

Las formas más extensas tienen sobre cien cuadros (por ejemplo la «Forma larga del estilo Yang» según Yang Chengfu, con sus 108 cuadros).

 

La ejecución de una forma puede tomar desde pocos minutos hasta una hora y media, según la cantidad de cuadros de la forma y la velocidad de su ejecución.

 

A pesar de que las formas del Tai chi chuan por lo general se realizan de manera lenta y calmada, existen grandes diferencias en dependencia del estilo, la forma y la experiencia del practicante.

 

Principios

 

El principio fundamental del Taijiquan es la suavidad – el practicante debe moverse de manera natural, relajada, suelta y fluida. Al ejercitar el Taijiquan no hay ejercicios de fuerza, rapidez o endurecimiento, como las pruebas de rompimiento (tameshiwari) usuales en diversos deportes de combate.

 

Por el contrario, se exige que los movimientos ojalá se efectúen con un mínimo de fuerza. A diferencia de muchas otras artes marciales, el Taijiquan se ejercita en forma lenta, para poder aplicar las técnicas de la manera más correcta posible.

 

Algunos estilos o formas del Taijiquan se practican en forma más rápida (en especial las formas con armas), o bien incluyen determinados movimientos aislados muy rápidos y explosivos.


En la lucha, el combatiente Taijiquan trata de adherirse al adversario, es decir, mantener siempre el contacto con él.

 

En lugar de reaccionar a determinados ataques del adversario con ciertas técnicas de contraataque, el cuerpo debe reaccionar de manera espontánea y natural, no oponiéndole resistencia a los ataques, sino que en cambio utilizando la propia fuerza del adversario, dirigiéndola en su contra.

 

Relajación corporal, respiración y concentración

 

Al ejercitar, el cuerpo debe estar «relajado». Eso no significa que todos los músculos del cuerpo deban estar «adormecidos» (como ocurre por ejemplo durante el sueño REM), sino que sólo aquellos músculos que realmente se necesitan para un determinado movimiento o postura se tensan, mientras que el resto de los músculos muestran un tono muscular distendido.

 

Es decir, es una relajación que consiste en la expresión de la así llamada fuerza Yin para los movimientos orientados a un fin, que se coordinan de manera conjunta en el cuerpo y que no están supeditados a ningún tipo de tensiones inhibitorias.


La respiración debe ser profunda, relajada y fluir de manera natural. A través de que se procura una respiración abdominal, la frecuencia respiratoria es notoriamente más baja que en la respiración toráxica usualmente empleada.

 

En tanto que los principiantes en la mayoría de los casos deben aprender primero a dejar fluir libremente la respiración o adaptarla a los movimientos, el ritmo respiratorio de los practicantes avanzados se ajusta de manera natural al movimiento.

 

Sin embargo, los diferentes estilos de Tai Chi Chuan manejan de manera distinta el aspecto de la respiración, de modo que no es posible hacer afirmaciones generales al respecto.


Los movimientos del Tai Chi Chuan deben ser conscientes y atentos. En esto no se anima, sin embargo, a la concentración exclusiva en los procesos en el cuerpo del practicante, sino que debe distribuirse de manera pareja entre la percepción de los movimientos propios y los del entorno.

 

Las 10 reglas fundamentales

 

Los siguientes «diez principios fundamentales» de Yang Chengfu resumen la postura corporal y espiritual ideal de un practicante. En los diversos estilos existe además una variedad de principios adicionales.

 

  1. Erguir la cabeza de manera relajada
  2. Mantener el pecho atrás y enderezar la espalda
  3. Soltar la región lumbar, la cintura
  4. Separar lo vacío y lo lleno (distribuir el peso correctamente)
  5. Dejar colgar los hombros y los codos
  6. Aplicar el Yi (chino: 意, pinyin: yì) y no la fuerza física (chino: 力, pinyin: lì)
  7. La coordinación de lo de arriba con lo de abajo
  8. La armonía entre el interior y el exterior
  9. El flujo ininterrumpido (que el movimiento fluya)
  10. Mantenerse quieto en el movimiento

 

Fuentes

 

Tricia Yu. Taichi: mente y cuerpo. H. Blume, 2003.
Robert Parry. Tai chi: Objetivo vida equilibrada. Amat, 2005.
Paul Crompton. Tai Chi: Su Conocimiento y Practica. 7ª ed. EDAF, 2002.

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