Lactancia

Lactancia

Es la alimentación con leche del seno materno. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) señalan asimismo que la lactancia “es una forma inigualable de facilitar el alimento ideal para el crecimiento y desarrollo correcto de los niños".1

 

La OMS y la UNICEF recomiendan como imprescindible la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses del recién nacido.

 

También recomiendan seguir amamantando a partir de los seis meses, al mismo tiempo que se va ofreciendo al bebé otros alimentos complementarios, hasta un mínimo de dos años.

 

La Academia Americana de Pediatría recomienda mantener la lactancia al menos durante el primer año. El Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría coincide en sus recomendaciones con OMS y UNICEF.
 

Según la OMS y el UNICEF, a partir de los dos primeros años la lactancia materna debería mantenerse hasta que el niño o la madre decidan, sin que exista ningún límite de tiempo.

 

No se sabe cual es la duración "normal" de la lactancia materna en la especie humana.

 

En nuestra cultura se tiende a considerar la lactancia materna como algo propio únicamente de bebés de pocas semanas o meses. Sin embargo, también se han descrito casos en los que se ha mantenido la lactancia durante varios años.

 

Los estudios antropológicos publicados concluyen que la franja natural de lactancia en bebés humanos se encuentra situada entre los dos años y medio y los siete.
 

La lactancia materna es una de las formas más eficaces de asegurar la salud y la supervivencia de los niños.

 

La administración de alimentos que no consistan exclusivamente en leche materna durante los primeros seis meses de vida contribuye a más de un millón de muertes infantiles anuales.

 

La OMS fomenta activamente la lactancia materna como la mejor fuente de nutrientes para los lactantes y niños pequeños.

Tipos de alimentación
 

En 1991, la OMS acuñó definiciones precisas de los tipos de alimentación del lactante. Estas definiciones se deben utilizar en los estudios sobre lactancia para poder comparar resultados entre estudios.

  • Lactancia materna exclusiva: significa que el lactante recibe solamente leche del pecho de su madre o de una nodriza, o recibe leche materna extraída del pecho y no recibe ningún tipo de líquidos o sólidos, ni siquiera agua, con la excepción de solución de rehidratación oral, gotas o jarabes de suplementos de vitaminas o minerales o medicamentos
  • Lactancia materna predominante: Lactancia materna, incluyendo leche extraída o de nodriza como fuente principal de alimento, permite que el lactante reciba líquidos (agua, agua endulzada, infusiones, zumos), bebidas rituales, gotas o jarabes (vitaminas, medicinas o minerales)
  • Lactancia materna completa: Incluye a la lactancia materna exclusiva y a la lactancia materna predominante
  • Alimentación complementaria: es definida como el proceso que se inicia cuando la leche materna no es suficiente para cubrir los requerimientos nutricionales del lactante, por lo tanto son necesarios otros alimentos y líquidos, además de la leche materna. El rango etáreo para la alimentación complementaria, generalmente es considerado desde los 6 a los 231 meses de edad, aún cuando la lactancia materna debería continuar más allá de los dos años.
  • Lactancia materna: Alimentación por leche de madre
  • Lactancia de biberón: Cualquier alimento líquido o semisólido tomado con biberón y tetina. Permite cualquier comida o liquido incluyendo leche humana y no humana

En la literatura científica es posible encontrar también otros términos:

  • Lactancia de múltiples: Lactancia por leche de madre a dos o más hijos de la misma edad
  • Lactancia diferida: Lactancia por leche materna extraída
  • Lactancia directa: Cuando el bebé se alimenta tomando la leche directamente del pecho
  • Lactancia en tándem: Lactancia por leche de la propia madre a dos o más hijos de distinta edad
  • Lactancia inducida: Lactancia por leche de madre distinta a la propia sin que haya mediado embarazo previo en la madre
  • Lactancia mercenaria: Lactancia por leche de una madre distinta a la propia a cambio de algún tipo de remuneración
  • Lactancia mixta: Forma popular de referirse a la lactancia complementaria (leche humana + leche no humana). La OMS recomienda que no se utilice este término en investigaciones científicas
  • Lactancia solidaria: Lactancia por leche de madre distinta a la propia sin que medie ningún tipo de remuneración
  • Relactancia: Lactancia exclusiva por leche de la propia madre después de un periodo de alimentación complementaria o suspensión de la lactancia

Beneficios de la lactancia materna
 

Los beneficios para la salud de la madre o el bebé, así como sus beneficios en el ámbito familiar, económico o social, se usan a menudo como argumento para la promoción de la lactancia materna.

 

Las revisiones de estudios realizados en países en desarrollo muestran que los niños que no reciben lactancia materna tienen una probabilidad de 6 a 10 veces más de morir durante los primeros meses de vida, en comparación con los niños que son alimentados con leche materna.

 

Muchas de las muertes infantiles son causadas por la diarrea y neumonía, que son más frecuentes y tienen mayor gravedad, entre los niños que son alimentados de manera artificial (con leche artificial comercial).

 

Las enfermedades diarreicas se presentan con mayor frecuencia entre los niños que reciben alimentación artificial, incluso en situaciones donde existe una higiene adecuada, como ocurre en Bielorrusia y en Escocia.

 

Otras infecciones agudas, como la otitis media, la meningitis por Haemophilus influenzae y las infecciones del tracto urinario, son menos comunes y menos graves entre los niños alimentados con lactancia materna.

 

A largo plazo, los niños alimentados de manera artificial tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades que tienen una base inmunológica, como el asma y otras condiciones atópicas; diabetes tipo 1; enfermedad celíaca; colitis ulcerativa y enfermedad de Crohn.

 

La alimentación artificial también ha sido asociada con un mayor riesgo para desarrollar leucemia durante la niñez.

 

Varios estudios sugieren que la obesidad, durante la niñez tardía y la adolescencia, es menos frecuente entre los niños amamantados y que existe un efecto dosis-respuesta: a mayor duración de la lactancia materna menor riesgo de obesidad.

 

Este efecto puede ser menos claro en poblaciones donde algunos niños son desnutridos.

 

Una creciente cantidad de pruebas vincula a la alimentación artificial con riesgos para la salud cardiovascular, incluyendo incremento de la presión sanguínea; niveles anormales de colesterol en sangre y ateroesclerosis durante la edad adulta.

 

En relación a la inteligencia, un metanálisis de 20 estudios mostró puntajes de la función cognitiva, en promedio, 3.2 puntos más elevados entre los niños que fueron alimentados con lactancia materna, en comparación con niños que fueron alimentados con leche artificial comercial.

 

Esta diferencia fue mayor (alrededor de 5.18 puntos) entre los niños que nacieron con bajo peso al nacer.

 

El incremento de la duración de la lactancia materna ha sido asociado con mayor inteligencia en la niñez tardía y edad adulta; esto puede influenciar la capacidad que tiene el individuo para contribuir a la sociedad.

 

La lactancia materna también tiene beneficios para la madre, tanto a corto como a largo plazo. Se puede reducir el riesgo de hemorragia postparto mediante la lactancia inmediata después del parto.

 

También existen pruebas crecientes acerca del menor riesgo de cáncer de mama y de ovario entre las madres que dan lactancia materna.

 

Una revisión de estudios encontró que el riesgo de muerte por diarrea entre lactantes de menos de 6 meses de edad, alimentados con lactancia materna parcial, fue 8.6 veces mayor, en comparación con niños alimentados con lactancia materna exclusiva.

 

Para aquellos que no recibieron lactancia materna, el riesgo fue 25 veces mayor.

 

Para la madre, la lactancia materna exclusiva puede demorar el reinicio de la fertilidad y acelerar la recuperación del peso que tenía antes del embarazo.

 

Las madres que amamantan de manera exclusiva y frecuente tienen menos del 2% de riesgo para volver a embarazarse durante los 6 meses siguientes al parto, siempre y cuando sigan con amenorrea (falta de la menstruación).

Contraindicaciones
 

En la literatura científica se suele distinguir entre las contraindicaciones verdaderas y las falsas contraindicaciones o mitos:
 

Contraindicaciones verdaderas
 

Sida: en los países desarrollados se la considera una contraindicación verdadera. En otras partes del mundo se considera que la mortalidad infantil por malnutrición y enfermedades infecciosas, asociada a la lactancia artificial, es superior al riesgo de transmisión del sida por lactancia materna.

 

Herpes simple: en recién nacidos de menos de 15 días puede producir una infección potencialmente mortal.

 

Durante el primer mes la presencia de lesiones de herpes simple en el pezón contraindica la lactancia de ese lado hasta su curación.

 

Las personas con herpes labial tampoco deben besar a estos bebés. Después del mes de vida del bebé la lactancia puede continuar

 

Galactosemia: grave enfermedad congénita por déficit de la enzima galactosa-l-fosfato uridil trasferasa en el hígado.

 

Falsas contraindicaciones
 

Caída del cabello: Es frecuente una gran pérdida de cabello tras el parto que en ocasiones se ha relacionado con la lactancia materna.

 

En realidad es un fenómeno normal y benigno denominado efluvio telógeno que se resuelve espontáneamente entre 6 y 12 meses posparto, sin dejar alopecia residual.

 

Radiografías: Los rayos X no permanecen en el objeto irradiado, no se transmiten a través de la leche materna ni alteran sus propiedades.

 

Tampoco hay ningún riesgo para el lactante si la madre se somete a una ecografía, tomografía computarizada o resonancia magnética nuclear.

 

Los contrastes iodados apenas pasan a la leche materna y no se absorben por vía oral.

 

Los contrastes de bario no pueden pasar a la leche. El gadonpentato y el gadoteridol apenas se absorben por vía oral y apenas tienen efectos secundarios, incluso ambos se usan habitualmente en recién nacidos.

 

En todos estos casos la madre puede dar el pecho inmediatamente después de una radiografía y no es preciso descartar la leche "irradiada"

 

Gammagrafías: Dependiendo del tipo de isótopo empleado y de la dosis administrada, se puede continuar normalmente con la lactancia aunque en algunos casos puede convenir interrumpirla y descartar la leche durante unas horas o incluso días.

 

Empastes dentales: La amalgama de mercurio usada en los empastes no es tóxica. La anestesia local usada en los procedimientos dentales no pasa a la leche.

 

Existen analgésicos, antiinflamatorios o antibióticos adecuados para estos casos compatibles con la lactancia.

 

Miopía: Los tratados de oftalmología no tienen ninguna relación entre la lactancia y la evolución de la miopía. Se desconoce el origen de este mito.

 

Caries en la madre: Existe el mito de que la lactancia produce caries en la madre por descalcificación de los dientes. El esmalte dentario no tiene riego sanguíneo por lo que no puede descalcificarse por los cambios metabólicos que afectan al resto del esqueleto.

 

Caries en el niño: La relación entre lactancia materna y caries no está clara por tratarse de una enfermedad multicausal.

 

La conclusión de múltiples estudios sobre el tema se puede resumir diciendo que la prevención de la caries infantil se puede evitar dar el pecho, evitar biberones, especialmente de zumos, infusiones, miel o azúcar (especialmente por la noche), evitar los dulces y golosinas, iniciar la higiene dental cuanto antes y administrar flúor después de los seis meses si es adecuado.

 

Ejercicio físico: El ejercicio físico durante la lactancia puede mejorar el bienestar y la forma física de la madre, sin afectar a la cantidad ni composición de la leche ni perjudicar al lactante.

 

Rayos UVA: Los rayos UVA son cancerígenos pero el riesgo es solamente para la persona que se expone a ellos, no afectan a la lactancia, a la leche o al bebé.

 

Se puede dar el pecho inmediatamente después de que la madre se los aplique

 

Nuevo embarazo: No se ha descrito ninguna complicación del embarazo provocada por la lactancia.

 

La mayoría de niños se destetan espontáneamente durante el embarazo seguramente por la disminución de la producción de leche. Los que no se destetan pueden seguir mamando junto a su hermano lo que recibe el nombre de lactancia en tándem.

Fuentes

 

León-Cava N, Lutter C, Ross J, Martin L, Cuantificación de los beneficios de la lactancia materna: reseña de la evidencia. Washington, Organización Panamericana de la salud, 2002

NORMA Oficial Mexicana NOM-031-SSA2-1999, Para la atención a la salud del niño.

Organización Mundial de la Salud. Organización Panamericana de la Salud. La alimentación del lactante y del niño pequeño: Capítulo Modelo para libros de texto dirigidos a estudiantes de medicina y otras ciencias de la salud, 2010.

Navarro Cáceres Wilder. La lactancia materna y sus propiedades microbioinmunológicas. Rev Cuerpo Médico HNAAA 2011; 4(1):63-66.

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