Dolor

Dolor

El dolor es una sensación desagradable, pero también es una emoción subjetiva que en algunos casos  permite aprender de las experiencias y en otros identificar problemas de salud. Sin embargo, ¿por qué sentimos dolor y de dónde surge?
 

De acuerdo con Arturo Goicoechea, Jefe de la Sección de Neurología del Hospital de Santiago en Victoria, el dolor surge del cerebro. Éste recibe las señales que llegan en décimas de segundo después de la lesión, y las interpreta, produciendo de esta manera el dolor.
 

¿De dónde surge el dolor?

 

Para el neurofisiólogo Charles Scott Sherrinton, el cerebro construye el dolor en base al análisis de los datos que recibe, pero también de la experiencia, del aprendizaje y de la cultura adquirida.
 

Tipos de dolor
 

1. Agudo. Es la consecuencia inmediata de un daño en tejidos o vísceras, o bien el aviso de algún problema orgánico urgente, y se origina a partir de la activación del llamado sistema nociceptivo, formado por neuronas especializadas en detectar la señal tras un estímulo nocivo que puede ser químico (como poner limón en una herida), mecánico (una fractura ósea), térmico (una quemadura) o de presión (un apretón de manos demasiado fuerte). El dolor agudo es autolimitado: generalmente desaparece con la lesión.
 

2. Crónico. Cuando el dolor dura más de tres meses pese a la atención médica o psicológica especializada, se conoce como dolor crónico.
 

El dolor persistente conlleva niveles elevados de alteraciones e incapacidad acumulada, acompañada de estados emocionales negativos y una pobre calidad de vida; afecta el funcionamiento emocional, cognoscitivo, social y laboral de las personas, además del funcionamiento físico, como señala el doctor en psicología experimental Benjamín Domínguez Trejo, investigador de la Facultad de Psicología de la UNAM.
 

Golpes, desgarros, incisiones, quemaduras, falta de oxígeno y variaciones extremas de temperatura, los datos llegan al cerebro que será quien ponga en marcha (o no) los mecanismos defensivos necesarios para hacer frente a esa agresión, inflamación o fiebre.

 

Estos malestares son advertencias que envía el organismo para informar que algo no está del todo bien, además facilitan el diagnóstico y, por consiguiente, la manera más adecuada de tratar el padecimiento.
 

Por ello Salud180.com,  te presenta seis tipos de dolor que no debes ignorar, los cuales fueron presentados por la publicación Selecciones de Argentina.
 

1. Dolor de cabeza. Todos han padecido un dolor de cabeza, pero éste puede ser señal de una emergencia; ejemplo una aneurisma.
 

Según los expertos de la Clínica Mayo, si experimenta un “dolor de cabeza repentino y severo como un trueno”, especialmente si empeora a pesar del descanso y de los analgésicos comunes, podría ser que un aneurisma. Esto es tan serio como suena y necesita atención médica inmediata.
 

2. Migraña. De acuerdo a un  estudio  realizado por Lenore Launer, jefa de neuroepidemiología en el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), en los Estados Unidos, observó que las mujeres que padecen migrañas con auras  muestran pequeñas lesiones cerebrales, es decir pequeñas zonas en el cerebelo donde ha muerto el tejido, a un ritmo de casi el doble del de las mujeres no afectadas por migrañas.
 

3. Depresión. Kay Redfield Jamison, profesora de psiquiatría en Johns Hopkins, indica que la persona que sufra un persistente estado de ánimo de tristeza o ansiedad, sentimientos de desesperanza, falta de interés en el trabajo o los pasatiempos, o pensamientos recurrentes de muerte o suicidio, busque la ayuda de un psicólogo, un psiquiatra u otro profesional de la salud mental.
 

4. Esguince de tobillo. Si no se trata el esguince de manera correcta, las fibras de estos ligamentos pueden sanar en una posición acortada o alargada, y volverse susceptible a otra lesión.
 

5. Presión de pecho. Un estudio de la Asociación Médica Estadounidense mostró que del 40% al 50 % de los individuos con síntomas de infarto aún los ignoran hasta por espacio de seis horas. David Fischman, de la Universidad Médica Jefferson en Filadelfia, sugiere que se debe tener cuidado de las molestias repentinas en el pecho, que se siente como si alguien se le sentara sobre él.
 

6. Dolor abdominal. Estos pueden ser síntomas de apendicitis o de otro mal potencialmente mortales. Para el especialista Lawrence R. Schiller, del Centro Médico de la Universidad Baylor, los  dolores estomacales agudos que empeoran cuando se mueve o se despierta de un sueño profundo podrían ser la señal de un problema peligroso: apendicitis o una crisis de vesícula o colon.
 

Hay algunos tipos de dolores, como los que acabamos de mencionar, que no deben ser ignorados. Sin embargo, recuerda que todo cambio o alteración de tu cuerpo delata que algo está pasando. Trata de ir siempre a un especialista. Tu salud es lo más importante.

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