5 intoxicaciones alimentarias comunes

5 intoxicaciones alimentarias comunes

No es recomendable comer en puestos callejeros de dudosa higiene

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Especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señalan que la intoxicación alimenticia ocurre cuando lo que se ingiere (alimento o líquido) está contaminado con cierto tipo de bacterias, parásitos, virus o toxinas. Cuando éstas entran en contacto con el organismo provocan la intoxicación.

 

El Instituto recomienda acudir inmediatamente al médico en caso de presentar, náuseas, dolor abdominal, vómitos, diarrea, fiebre, dolor de cabeza y fatiga para recibir el tratamiento adecuado a la cantidad y tipo de sustancias perjudiciales ingeridas. Lo que no debemos hacer es recurrir a la automedicación, a los remedios caseros o al “ya se le pasará”.

 

En muchos casos, nosotros somos responsables de padecer una intoxicación y podemos prevenirlo no comiendo en los puestos callejeros de dudosa higiene, ni ingiriendo líquidos elaborados sin las más mínimas medidas de limpieza, entre otras acciones. Entre las intoxicaciones alimentarias más comunes destacan:

 

1. Botulismo (Clostridium botulinum)

Una lata de comida golpeada, perforada o hinchada puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. El botulismo es una enfermedad rara y grave, causada por la bacteria Clostridium botulinum, que puede entrar en el organismo a través de heridas o vivir en alimentos mal enlatados o mal conservados.

 

Si una lata de comida se encuentra golpeada, el recubrimiento queda expuesto al oxido de la lata y, dependiendo del tiempo en que se consuma después del golpe, se corre el riesgo de adquirir botulismo, de no tratarse a tiempo puede ser mortal. Se caracteriza por la presencia de diarreas, náuseas, vómitos, dolores abdominales muy fuertes, dificultad para respirar y visión doble.

 

El botulismo infantil ocurre cuando las bacterias vivas o sus esporas son ingeridas y crecen dentro del tracto gastrointestinal del bebé. Su causa más común la constituye la ingestión de miel o jarabe de maíz, y el tratamiento oportuno reduce significativamente los riesgos de muerte.

2. Gastroenteritis bacteriana

En temporada de calor, los alimentos y bebidas se descomponen más rápido, lo que puede causar gastroenteritis bacteriana. Ésta y los cuadros diarreicos son la segunda causa de consulta de urgencia en el IMSS.

 

Se trata de una inflamación del estómago e intestinos causada por diferentes tipos de bacterias como salmonella, shigella, E. coli o estafilococo, entre otras.

 

La gastroenteritis bacteriana puede afectar a un individuo o un grupo de personas que consumieron el mismo alimento infectado, sobre todo, en reuniones al aire libre, restaurantes de autoservicio, en escuelas, o grandes eventos sociales.  La intoxicación con frecuencia ocurre por comer o beber:

  1. Productos lácteos o alimentos que contengan mayonesa que han permanecido fuera del refrigerador por mucho tiempo.
  2. Alimentos congelados o refrigerados que no se guarden a la temperatura apropiada o que no se recalienten adecuadamente.
  3. Pescados u ostras crudas; frutas o verduras crudas que no se hayan lavado bien, jugos de verduras o frutas crudas y productos lácteos; carnes o huevos mal cocidos y agua proveniente de un pozo que no haya sido tratado.

Los síntomas dependen del tipo de bacteria que causó la enfermedad y consisten en diarrea, dolor y cólicos abdominales, heces con sangre, inapetencia, náuseas y vómitos.

 

3. Intoxicación con pescados

La intoxicación por mariscos es producida por toxinas de organismos similares a algas llamados dinoflagelados, que se acumulan en algunos tipos de productos de mar.

 

La intoxicación por ciguatera ocurre normalmente con grandes peces provenientes de aguas tropicales cálidas, como la perca de mar, el mero y la cubera roja.

 

También las condiciones de muchos medios de transporte que llevan el pescado a los diferentes mercados pueden contribuir a que cualquier persona coma pescado de aguas contaminadas.

 

La intoxicación por escombroides generalmente ocurre en peces de carne oscura como el atún, la caballa, el mahi mahi y el bonito. Dado que este tóxico se desarrolla después de que el pez es capturado y muere, el lugar donde haya sido pescado realmente no importa. El principal factor es por cuánto tiempo el pescado permaneció al aire libre sin ser refrigerado ni congelado. 

 

4. Intoxicación por mariscos: Entre los más comunes destacan la intoxicación paralítica, la intoxicación neurotóxica y la intoxicación amnésica.

 

El principal factor es por cuánto tiempo el pescado permaneció al aire libre sin ser refrigerado ni congelado. Recuerda aquello de "nunca comer productos de mar en los meses que no tengan la letra R", pues son meses de veda en muchos lugares, además de aumento en la temperatura que afecta a las especies.

 

Intoxicación paralítica por mariscos: Aparece aproximadamente 30 minutos después de haber consumido productos de mar contaminados; se puede presentar entumecimiento u hormigueo en la boca, una sensación que se puede extender a los brazos y las piernas.

 

Intoxicación neurotóxica por mariscos: Después de comer almejas o mejillones, se pueden presentar náuseas, vómitos y diarrea. Estos síntomas son seguidos rápidamente por sensaciones extrañas, como entumecimiento u hormigueo en la boca, dolor de cabeza, mareo, así como variabilidad de las temperaturas caliente y fría.

 

Intoxicación amnésica por mariscos: Es una forma de intoxicación extraña y poco común que comienza con náuseas, vómitos y diarrea, seguida de una pérdida de la memoria por un período corto, al igual que otros síntomas neurológicos menos frecuentes.

 

5. Salmonella

Comer en la calle es la causa principal de la salmonelosis, una infección causada por la bacteria salmonella. A pesar de que algunas personas no muestran síntomas de salmonelosis, la mayoría experimenta diarrea, dolor abdominal y fiebre entre 8 a 72 horas después de comer el alimento contaminado. Síntomas adicionales pueden incluir escalofríos, dolor de cabeza, nausea y vómito.

 

La bacteria puede introducirse en el alimento de diferentes maneras, por ejemplo, si la carne de res o de aves entra en contacto con las bacterias normales de los intestinos de un animal que se está procesando, o si el agua que se utiliza durante el cultivo o embarque puede contener materia fecal o desechos humanos, así como la inapropiada manipulación o preparación de alimentos.

 

¡Sé cuidadoso con lo que comes y dónde lo comes!

 

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