Cáncer de piel y exposición solar

Cáncer de piel y exposición solar

Cáncer de piel y exposición solar

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Es verdad que una piel bronceada es sumamente bella y seductora. Pero resguardar la salud es mucho más importante. Los primeros signos del proceso de envejecimiento de la piel, debido a la exposición solar, se presentan con finas arrugas prematuras, dilatación de los capilares y la aparición de pecas o manchas en la piel.

 

Las pecas pueden resultar graciosas en algunas personas, pero, con el tiempo, si se trata de quemaduras por exposición prolongada a los rayos solares, pueden ser causa de cáncer de piel. Aún más, el rompimiento de la capa de ozono provoca que el hecho de tomar el sol, cuando se hace de manera irresponsable, resulte todavía más dañino.

 

De acuerdo con La Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), el cáncer de piel es más frecuente entre las personas cuya piel es más blanca y han pasado mucho tiempo expuestas al sol o han sufrido quemaduras solares en la infancia. Este cáncer puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero es más común en áreas como la cara, el cuello, las manos y los brazos.

 

Cómo se distingue el cáncer de piel

El aspecto del cáncer de la piel puede variar. Dicen los especialistas de la AEDV que el síntoma más común es un cambio en la apariencia de la piel, por ejemplo, una elevación o una herida que no sana después de mucho tiempo. A veces puede aparecer como una pequeña protuberancia de textura suave y brillante o de color rojo o marrón rojizo.

 

El cáncer de la piel también puede presentarse como una mancha roja áspera o escamosa. Aunque no todos los cambios en la piel significan que se tiene cáncer, es recomendable ver al médico cuando note alguna modificación. Como ocurre en la mayoría de los cánceres, el de la piel se trata mejor cuando se detecta a tiempo.


“Epidemia” de cáncer de piel no melanoma

Dos estudios recientes publicados en la revista “Archives of Dermatology” dan cuentas de una especie de epidemia de cáncer de piel no melanoma en Estados Unidos. El primero de ellos destaca que 13 millones de estadounidenses blancos han padecido al menos un tumor cancerígeno de piel a lo largo de su vida; mientras que el segundo estima en más de 2 millones los estadounidenses que fueron tratados de esa enfermedad en 2006. Este último trabajo refleja un incremento de casi 77% en los procedimientos para tratar estas dolencias entre 1992 y 2006. Cabe destacar que estos datos no figuran en los registros oficiales de cáncer.

 

El melanoma es el cáncer de piel más agresivo y mortal pero, afortunadamente, es el menos frecuente de todos. Los más habituales son, con diferencia, el basocelular y el espinocelular, cuya letalidad es muy reducida. El primero es el tipo más común de cáncer de piel no melanoma. Por lo general, se da en áreas de la piel que han estado expuestas al sol; a menudo aparece en forma de abultamiento con una apariencia suave y nacarada, aunque existe otro tipo de carcinoma que tiene un aspecto de cicatriz y es firme al tacto.

 

Los cánceres de células basales pueden diseminarse a los tejidos cercanos, pero, por lo general, no se dispersan a otras partes del cuerpo. Por otro lado, el carcinoma espinocelular también se observa en áreas de la piel que han estado expuestas al sol, con frecuencia en la parte superior de la nariz, la frente, el labio inferior y las manos. También puede aparecer en áreas de la piel que se han quemado o han estado expuestas a productos químicos o a radioterapia. Por lo general este cáncer aparece como un abultamiento rojizo y duro. A veces el tumor puede tener un aspecto escamoso, o puede sangrar y desarrollar una costra. 

 

Factores de riesgo en distintas edades

La Sociedad Estadounidense del Cáncer recomienda a las personas mayores de 40 años hacerse un examen de piel cada año, y cada 3 años para las que tengan entre 20 y 40 años. Es aconsejable auto-examinarse cada mes. Según este organismo, los índices de cáncer en la piel están aumentando dramáticamente, sobre todo en las personas entre los 20 y 30 años de edad. 

 

De hecho, la mayoría de los niños recibe entre 50 y el 80% de la exposición solar que obtendrá durante toda su vida antes de cumplir los 18 años. Por ello, los cánceres de piel son la forma más común de cáncer, entre 20 y 30%.

 

Los factores de riesgo más conocidos son el color de piel (los cánceres de piel son más comunes en personas de piel, ojos y cabello claros), la genética (tener antecedentes familiares de melanoma incrementa el riesgo de desarrollo de cáncer de piel), la edad (los cánceres de piel no melanomas son más comunes después de los 50 años de edad) y exposición al sol y quemaduras solares (la mayoría de los cánceres de la piel se presentan en áreas regularmente expuestas a la luz solar o a otro tipo de radiación ultravioleta (UV) y se considera la causa principal de todos los cánceres de piel).

Aclaracion:

El contenido mostrado es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista, mas no la ideología de Salud180.com

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