7 señales de que estás consumiendo demasiada azúcar

7 señales de que estás consumiendo demasiada azúcar

7 señales de que estás consumiendo demasiada azúcar. Cortesía: iStock

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El azúcar es la adicción de muchos, pues ¿quién puede resistirse a un rico postre o un chocolate? Lamentablemente, sabemos que sus efectos en la salud no son los más positivos, especialmente si se consume en exceso. Para evitar daños a largo plazo o detenerlos a tiempo, revisa algunas señales de que estás consumiendo mucha azúcar.

 

Como parte de la estrategia para reducir la obesidad y sus consecuencias, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda disminuir el consumo de azúcares libres a lo largo de la vida, tanto para adultos como para niños. Es decir, su consumo debería ser menos del 10% de la ingesta calórica diaria, aunque para beneficios adicionales, lo ideal sería estar por debajo del 5%.

 

Sin embargo, la duda es: ¿cómo sé que estoy comiendo demasiada? Recuerda que el azúcar no sólo está en esos alimentos obvios, como los postres o dulces, también en otros que quizá no tomes en cuenta, como los cereales de caja, pan, yogures e incluso aderezos. La forma más fácil de conocer cuánto consumes es leer las etiquetas de los alimentos, pero también las señales de tu cuerpo.

 

Señales de exceso de azúcar

 

1. Aumento de peso

Suena obvio y en realidad lo es, en especial si tu incremento en el consumo de azúcar no se ha visto compensado con una mayor actividad física. La ecuación es sencilla: el cuerpo convierte el azúcar en energía, sin embargo, cuando tiene la suficiente para cumplir sus funciones, guarda el resto en forma de grasa para poder utilizarla después. Asimismo, el azúcar tiene efecto sobre la leptina, hormona encargada de regular el apetito, provocando una resistencia a ésta, lo cual te llevará a un inevitable aumento de peso, según señala el Dr. Richard Johnson, jefe de nefrología en la Universidad de Colorado.

 

2. Cansancio y falta de energía

Es popular la creencia de que si quieres elevar tu energía, comas azúcar. Esta idea no está tan errada, sin embargo, tiene su contra: cuando comes algo alto en azúcar, tus niveles de glucosa se disparan, pero con ellos también se elevan los de insulina, lo cual te provoca ese bajón de energía e incluso hambre. Si para remediarlo comes más azúcar, el ciclo se repite.

La recomendación para evitarlo es elegir carbohidratos de absorción lenta, que además de darte energía mantendrán estables tus niveles de glucosa, como granos enteros, manzana o pera.

 

3. Urgencia de algo dulce

Si crees que esa ansiedad por comer algo dulce se deriva de una deficiencia, estás en un error, quizá en realidad te está indicando que has comido tanto que te volviste adicta. El azúcar es adictiva, de hecho se le compara en nivel de adicción a la cocaína, pues estimula la producción de dopamina, la misma que se encarga de provocar placer.

Un estudio de la Neuroscience Biobehavioral Reviews, plantea que el exceso de azúcar puede producir efectos dopaminérgicos, colinérgicos y opioides, un efecto presente en las adicciones o dependencias.

 

4. Mayor resistencia a lo dulce

Si eres la única que se termina el pastel que el resto de tus compañeros de oficina dejó porque estaba muy dulce, es una señal de que debes bajarle. No sólo tiene que ver con la adicción, sino el daño a tus papilas gustativas. Según investigadores británicos, las personas con obesidad tienen mayor gusto por las comidas altas en azúcares, pero también poca recepción sensorial a los dulces.

Esto se confirma con estudios que prueban los efectos de dejar de comer azúcar, pues está demostrado que después de un mes libre de dulce, la personas se vuelven más sensibles a este sabor.

 

5. Enfemedades constantes

Si sufres de resfriados o gripa en cualquier temporada del año, no sólo tiene relación con las frutas y vegetales que has sustituido por los dulces o galletas, sino el efecto que estos tienen sobre tu cuerpo. Se ha estudiado que el azúcar tiene efectos sobre el sistema inmunológico, uno de éstos es impedir que las células ataquen a las bacterias cuando te enferman, esto porque la estructura química de la glucosa y la vitamina C son muy parecidas, por lo tanto, el sistema inmune trabaja con la glucosa, el problema es que ésta no tienen ningún efecto contra las bacterias, por lo tanto, te enfermarás.

 

6. Acné

Se le atribuye al chocolate, pero en realidad podría tener más culpa el azúcar. Estudios han revelado que alimentos con alto índice glucémico (como postres y dulces) influyen en la aparición de acné. Esto porque el aumento de insulina puede provocar que se eleve la actividad de las glándulas sebáceas y activar los procesos inflamatorios.

Es cierto que cada persona reacciona de forma diferente a la insulina, sin embargo, esto deja clara la relación entre una dieta alta en azúcar y los brotes de acné.

 

7. Mente nublada

Un estudio publicado en la revista Neuroscience, encontró que los ratones alimentados con una dieta alta en grasas saturadas y azúcar refinada, experimentaron una disminución en su función cerebral en 2 meses. La razón: las altas cantidades de azúcar afectan las proteínas y neurotransmisores del cerebro encargados del aprendizaje y memoria. Si ya no te concentras tan bien como antes o tienes olvidos constantemente, mejor disminuye tu dosis de azúcar diaria.

 

 

Si presentas alguna de estas señales, revisa tu alimentación para encontrar las fuentes de azúcar. Asimismo, no está de más que te realices un análisis de sangre para descartar que los efectos de los dulces hayan escalado a alguna enfermedad, prevenir siempre es mejor.

 

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