Abuso de medicamentos con receta podría ser adictivo

Abuso de medicamentos con receta podría ser adictivo

Los adolescentes forman el primer grupo de riesgo en adicciones a drogas bajo receta médica.

Bloque que muestra la firma del editor.

Cuando alguien nos dice que una persona que conocemos es adicta a las drogas, en ocasiones es difícil de creer. Quizá porque imaginamos a un individuo adicto como alguien que fuma marihuana, se inyecta heroína y tiene marcas en los brazos.

 

No siempre es el caso. Un persona adicta puede estar a nuestro lado; ser un amigo, compañero, colega, familiar o conocido. Se trata de gente que abusa de las drogas, que hacen mal uso de una sustancia ilícita, medicada o no, para obtener ciertos efectos placenteros más que médicos.

 

La mayoría de la gente que usa medicamentos recetados no se vuelve adicta. Pero hay muchos que curiosamente experimentan con la droga incrementando la dosis o la frecuencia de uso para llegar a ese sentimiento de alivio. Las víctimas de esta curiosidad son por lo general jóvenes que pueden empezar a edades tan tempranas como a los 12 años. Este abuso de drogas es muy común en nuestros días y ha sido un serio problema que necesita acción inmediata.

 

Los 3 medicamentos prescritos más abusados

 

No todas las drogas prescritas son fácilmente adictivas. Siguiendo las prescripciones del médico no habrá ningún problema ni nos volveremos dependientes o adictos. Sin embargo, existen ciertas drogas a las que es fácil engancharse. Para hacerlo más fácil, pueden agruparse en tres tipos diferentes: Depresores, Medicación para el dolor (Opioides) y Estimulantes.

 

Depresivos

 

Los depresores del Sistema Nervioso Central, son drogas usualmente recetadas para propósitos médicos. Son usados como tranquilizantes o sedantes para tratar desórdenes del sueño y ansiedad. Lo que contienen son benzodiazepinas como alprazolam, chlordiazepoxida, temazepam, lorazepam, clonazepam, y barbitúricos como mepobarbital. Estas sustancias le dan la habilidad al cerebro para funcionar lentamente.

 

Sin embargo, no es recomendable mezclar ciertas sustancias cuando se toman ya que pueden sufrirse efectos indeseados. Un ejemplo sería el alcohol. Si el usuario combinara los benzodiacepinas con alcohol no sólo se sentiría más somnoliento e inmanejable, sino que podría tener un efecto adictivo. Lo que es peor, esta combinación podría disminuir el ritmo cardíaco y la respiración hasta ocasionar la muerte.

 

Opioides

 

Los opioides son calmantes prescritos a pacientes que sufren dolores agudos o insoportables, que sufren de condiciones crónicas, usualmente recetadas después de la cirugía. Estas drogas también pueden causar euforia aún en dosis bajas y controladas. Los opioides contienen meperidina, hidromorfina, hidrocodeina, propoxifeno, morfina o codeína.

 

Los efectos secundarios más comunes al usar este tipo de droga tales son: vómito, respiración lenta, náuseas, constipación, mareos, dolores de cabeza, sudoración, somnolencia, y sequedad en la boca. La sobredosis puede causar la muerte.

 

Estimulantes

 

Los estimulantes intensifican la ansiedad, la alerta y la conciencia además de incrementar la energía. De hecho son todo lo contrario a los depresores. Las drogas estimulantes son usadas para tratar desórdenes tales como narcolepsia y trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Esto puede causar un incremento en la respiración y en el pulso y darle un efecto eufórico al usuario.

Aún con la prescripción adecuada, logra ser adictivo para algunos. Puede hacer al adicto sentirse bien y seguro, por el sentimiento de estar alerta y activo. Llegar a lo máximo de estos estados puede causar fatiga excesiva y hostilidad, depresión, paranoia, causar que se rompan los vasos sanguíneos, desórdenes del sueño y taquicardia que pueden provocar fallos en el corazón y cardiopatías.

 

Personas propensas al abuso de medicamentos recetados

 

Todos podemos ser propensas al abuso de medicamentos recetados. El Instituto Nacional de Abuso de las Drogas ha hecho una clasificación de los cuatro grupos más vulnerables.

 

Primero serían los adolescentes y adultos jóvenes. Este grupo es el primero en el riesgo de caer en el abuso de las medicinas controladas. Usualmente empieza por una receta normal sin embargo, jóvenes como son, su curiosidad se dispara al sentir los efectos secundarios.

 

Un estudio en el 2007 muestra que el 12% de la población de entre 12 y 17 años confesaron que habían probado, o continuamente usaban drogas recetadas por otros propósitos fuera de los médicos. La prescripciones más comunes son Vicodin y Oxycontin.

 

Después vienen las personas mayores, segundo lugar de los más propensos a desarrollar adicciones a los medicamentos. La razón es que la gente mayor, a veces, tiene complicaciones para seguir las instrucciones de los medicamentos prescritos. Más allá de eso, usualmente son recetados para tomar dosis más altas y por periodos de tiempo más largos.

 

Se piensa que quienes trabajan en el cuidado de la salud son lo suficientemente listos para no abusar de las medicinas recetadas; sin embargo eso es un error. Doctores, farmacéuticos y enfermeras pueden abusar de los medicamentos. De hecho, tienen un acceso más fácil a las drogas en su trabajo.

 

Todos podemos desarrollar adicción a las drogas prescritas. La mejor forma de prevenirlo es estar consciente de ello y seguir las prescripciones estrictamente. Si cree que la dosis o la frecuencia del uso no es suficiente, es mejor consultar al médico para remediarlo.

 

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