La poliomielitis se puede prevenir

La poliomielitis se puede prevenir

La poliomielitis es una enfermedad contagiosa e históricamente devastadora. Es una enfermedad viral que en 95% de los casos no presenta síntomas, puede afectar el sistema nervioso y llevar...
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Lau Martínez | Colaboradora

Estudió periodismo y comunicación en la UNAM. Desde hace 6 años vive en Madrid y colabora como corresponsal en Salud180.com. Siguel@ en:

La poliomielitis es una enfermedad contagiosa e históricamente devastadora. Es una enfermedad viral que en 95% de los casos no presenta síntomas, puede afectar el sistema nervioso y llevar a una parálisis parcial o total. Aunque ha sido prácticamente erradicada en todo el mundo, existen todavía algunas regiones con brotes de polio, sobre todo entre los niños más pobres del planeta.

 

Qué provoca la poliomielitis

 

La poliomielitis es una enfermedad infecciosa aguda, causada por un virus gastrointestinal llamado poliovirus que puede atacar el sistema nervioso y destruir las células nerviosas encargadas de controlar los músculos; el daño es irreversible, los músculos afectados dejan de cumplir su función y se paralizan.

 

En casos severos, la polio puede llevar a la muerte.

 

El poliovirus se propaga por contacto directo de persona a persona, por el moco o flema infectados de la nariz o de la boca, o por contacto con heces infectadas. El virus entra a través de la boca y la nariz, se multiplica en la garganta y en el tracto intestinal para luego ser absorbido y diseminarse a través de la sangre y el sistema linfático.

 

El tiempo desde el momento de resultar infectado con el virus hasta el desarrollo de los síntomas de la enfermedad (incubación), oscila entre 5 y 35 días.

 

Tres patrones básicos de infección

 

Hay tres patrones básicos de infección por polio: a) infección subclínica (abortiva), b) no paralítica y c) paralítica.

 

Aproximadamente 95 por ciento de los casos son infecciones subclínicas y no presentan síntomas. Una persona con infección de este tipo puede experimentar malestar general, dolor de cabeza, garganta enrojecida y con dolor, fiebre leve y vómitos.

 

Este patrón de poliomielitis afecta al sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal) y se divide en las formas no paralítica y paralítica, que se pueden presentar después de la recuperación de una infección subclínica.

 

Cómo prevenir la poliomielitis

 

La única manera de combatir la poliomielitis es a través de la prevención: la vacuna contra la polio previene de manera segura (más de 90% de efectividad) en la mayoría de las personas.

 

Entre 1840 y 1950, la poliomielitis fue una epidemia mundial, pero desde que se desarrollaron las vacunas contra esta enfermedad, la incidencia se ha reducido drásticamente.
 

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