Influenza

Influenza

La influenza es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa que generalmente invade durante la estación invernal. Sin embargo, la influenza se presenta con mayor intensidad durante los meses de octubre a mayo.
 

En general, la mayor parte de los casos por influenza se recuperan en 3 a 7 días pero los ancianos o personas con enfermedades crónicas degenerativas (pulmonares, cardíacas, renales, diabetes) pueden presentar complicaciones graves como la neumonía, exacerbación de cuadros bronquíticos y/o asmáticos, sinusitis y otitis media.
 

Ocurre en epidemias cada 3 o 4 años.
 

En el pasado la Influenza ha ocasionado epidemias devastadoras.
 

Durante 1918 y 1919 se presentó la llamada Influenza Española; se calcula que se enfermó del 20 al 40% de la población mundial y que murieron alrededor de 20 millones de personas en todo el mundo.

 

Afortunadamente este tipo de epidemias no se presenta con frecuencia; de hecho desde 1968 no se ha observado un evento de carácter global.
 

Sin embargo las características del virus (capacidad de mutación, diversidad de huéspedes, recombinación de especies virales, etc), en combinación con la existencia de los modernos medios de transporte, las aglomeraciones, etc. favorecen la diseminación del microorganismo.
 

Esto explica porque la presencia de casos de Influenza en los EUA pueda extenderse a nuestro país.
 

Si bien la Influenza representa un riesgo potencial para la salud también es cierto que existen medidas preventivas y de tratamiento para prevenir un mayor daño.

 

Causas y factores de riesgo
 

Los virus de la gripe pertenecen a la familia Orthomyxoviridae, compuesta por cuatro géneros: Influenzavirus A (VIA), Influenzavirus B (VIB), Influenzavirus C (VIC) y Thogotovirus.
 

La gripe humana es causada fundamentalmente por los virus de la gripe A y B, y se han descrito casos esporádicos por el virus de la gripe C.
 

Las tres especies virales (VIA, VIB y VIC) son patógenas para el hombre.
 

El VIA infecta, además del hombre, a cerdos, caballos, mamíferos marinos, aves de corral, y muchas especies de aves silvestres.
 

El VIB sólo infecta al hombre y el VIC, además del hombre, en algunas ocasiones se ha aislado en cerdos.
 

Como ya se indicó, esta enfermedad, en el hombre, es producida por los virus A, B y C de la Influenza.
 

El virus C ocasiona una enfermedad muy ligera y no ocasiona brotes o epidemias.
 

En cambio los virus A y B si pueden causar dichos eventos.
 

El virus A es el responsable de los grandes brotes que se presentan anualmente mientras que el virus B causa brotes reducidos.
 

Durante la actual temporada de Influenza se hallan circulando dos tipos de virus A y uno de virus B.
 

Los virus de la Influenza se trasmiten en el aire cuando un enfermo tose, estornuda o habla; otras personas se infectan al inhalar ese aire contaminado con los virus.

 

Al entrar los virus en la nariz, garganta y pulmones de una persona sana, comienzan a multiplicarse y posteriormente ocasionan los síntomas de la Influenza.
 

Los virus también pueden diseminarse cuando una persona toca con los dedos un objeto contaminado con dichos gérmenes y luego se toca los ojos, boca o nariz.

 

Raramente, se transmite a través de las heces de pájaros infectados. También es transmisible por la sangre y por las superficies contaminadas con el virus, que se denominan fómites.
 

Las personas enfermas pueden transmitir los virus durante varios días; los adultos pueden contagiar a otras personas después del primer día de haber comenzado con los síntomas y hasta durante siete días.

 

Los niños pueden transmitir los virus incluso durante más días.

 

La influenza puede ser adquirida por cualquier persona, pero los niños menores de 5 años y los adultos mayores de 65 años tienen mayor riesgo de enfermarse y sufrir complicaciones.
 

Las personas que trabajan en el área de salud, de turismo y escuelas también se encuentran en riesgo.

 

¿Es lo mismo resfriado común e influenza?

No; aunque ambas son enfermedades respiratorias agudas y tienen síntomas comunes, el microrganismo que causa la Influenza es diferente al que causa el resfriado común

 

Síntomas
 

El cuadro clínico de la Influenza presenta:

  • Fiebre (generalmente más de 39Cº),
  • Dolor de cabeza,
  • Dolor muscular intenso,
  • Cansancio intenso,
  • Tos seca,
  • Ardor y/o dolor de garganta,
  • Congestión nasal.
  • En los niños se puede presentar nausea, vómito y diarrea más frecuentemente que en los adultos.

 

Es frecuente que se confunda al Catarro Común con la Influenza. La siguiente tabla muestra las diferencias, en cuanto a síntomas y signos, que existen entre ambas enfermedades.



Síntoma

Catarro común

Influenza

Fiebre

Es poco frecuente en adolescentes y adultos; en los niños puede llegar hasta 39º C.

Generalmente llega a 39º C, pero puede elevarse hasta los 40º C, dura de 3 a 4 días.

Dolor de cabeza

Es raro que se presente

Se presenta en forma brusca y es muy intenso

Dolor muscular

Leves a moderados

Generalmente es muy intenso

Cansancio y debilidad

Leve a moderado

Intenso y puede durar de 2 a 3 semanas

Postración

Nunca

Es de inicio brusco y muy intensa

Congestión nasal

Es frecuente

Algunas veces aparece

Estornudos

Frecuentes

Algunas veces

Ardor y/o dolor de garganta

A menudo

Algunas veces

Tos

De leve a moderada

Se presenta casi siempre y puede ser muy intensa


En resumen, se presenta casi siempre de manera brusca con sensación de frío, dolor de cabeza, malestar general y fiebre intensas.
 

La infección con virus de influenza puede ser asintomática y subclínica sin interferir en la capacidad laboral pero con plena infectividad.
 

Son casos en los que el portador, y también transmisor, no es consciente de la enfermedad. Esto es muy frecuente por virus tipo C y mucho más raro en los tipos A y B.
 

Tos, estornudos, fiebre y mialgias son los síntomas más habituales.
 

En los humanos los síntomas de la influenza tienen una aparición más brusca, y son más graves y más duraderos que los síntomas del resfriado común.
 

La recuperación completa se logra en una o dos semanas.
 

En ocasiones puede ser mortal, especialmente en pacientes debilitados (por ser ancianos o enfermos crónicos) o con deficiencia inmunológica.
 

La influenza puede agravar patologías crónicas previas: pacientes con enfisema, bronquitis crónica o asma pueden presentar episodios de disnea durante la fase aguda y también puede agravarse una patología coronaria previa o descompensarse un cuadro de insuficiencia cardiaca.
 

El tabaco es otro factor de riesgo que se asocia con cuadros más graves y un incremento de la mortalidad, pero no por su acción directa en la patogenia sino por las lesiones enfisematosas y bronquíticas, previas y subyacentes por él motivadas.
 

Los síntomas comienzan de manera brusca (por ello se suele recordar incluso la hora exacta de aparición): entre 18 o 72 horas (visto que poseen periodos de incubación extremadamente cortos, que es cuando son proclives los contagios) tras el contacto con el virus y la infección.
 

Los primeros síntomas suelen ser estornudos con sensación de resfriado, fiebre alta de hasta 39 °C, cansancio intenso (astenia), con dolores musculares y articulares.
 

El malestar general suele provocar que el paciente esté en cama durante dos o tres días, con dolores musculares generalizados (de mayor intensidad en espalda y piernas) y con persistente dolor articular, más intenso en ambas rodillas.
 

Si piensa que usted o algún familiar o conocido tiene influenza consulte a un médico

 

Diagnóstico
 

El diagnóstico habitualmente es clínico, pero el diagnóstico etiológico requiere que el virus sea aislado en frotis nasofaríngeos y de tráquea obtenidos dentro de los 3 días posteriores al inicio de la enfermedad.
 

El cultivo es realizado por la inoculación del saco amniótico de embriones de pollo o cultivos en ciertas células que soportan la replicación viral.
 

Un mínimo de 48 horas son requeridas para demostrar el virus, y 1 o 2 días adicionales para identificar el tipo de virus. Como resultado el cultivo es útil para definir la etiología de las epidemias locales, pero no para los casos individuales. Por ello, para iniciar el tratamiento, no requiere de la confirmación del virus.
 

La confirmación serológica de la influenza requiere la demostración de un aumento significativo de inmunoglobulina G (IgG).
 

La muestra en la fase aguda debe ser tomada en menos de 5 días del inicio de los síntomas y la muestra en la fase convaleciente debe ser tomada de 10-21 días (preferentemente 21 días).

 

Tratamiento
 

Existen algunos medicamentos que pueden ser empleados en el tratamiento de la Influenza.
 

Dichos fármacos incluyen la amantadina, la rimantandina, el oseltamivir y el zanamivir.
 

Los dos primeros están disponibles en México y únicamente son efectivos contra los virus A.
 

Cualquiera de estos fármacos acorta la enfermedad en aproximadamente un día, siempre y cuando se administren dentro de las primeras 48 horas de iniciado el padecimiento.
 

Los medicamentos antiinfluenza no están exentos de efectos secundarios; pueden causar nerviosismo, ansiedad, dificultad para concentrarse, sensación de “cabeza hueca”, náusea e hiporexia, agitación, delirio, alucinaciones y convulsiones.
 

Los medicamentos antiinfluenza son de uso delicado y sólo el médico está capacitado para determinar si deben ser administrados a un paciente.

 

¿Tiene efectos adversos la vacuna de la influenza?

Las reacciones adversas son raras.
 

Como con todas las vacunas inyectadas se puede presentar dolor, enrojecimiento e hinchazón en el sitio de la aplicación de la vacuna, (edema) local y fiebre.
 

Las reacciones alérgicas son más raras aun.
 

Los signos de reacción alérgica a la vacuna son: dificultad para respirar, ronquera, palidez de la piel, debilidad generalizada, aumento en la frecuencia cardiaca y vértigo; con mayor frecuencia las reacciones alérgicas ocurren en personas con el antecedente de alergia al huevo.

 

¿Qué se debe hacer si se contrae la influenza?

  1. No automedicarse y evite el uso de aspirinas o medicamentos similares que contengan ácido acetil salicílico. Controle la fiebre con medios físicos. Si persisten las molestias consulte a su médico
  2. Permanecer en completo reposo en casa, tomar líquidos abundantes y mantener alimentación habitual; en caso de niños pequeños, mantener la alimentación de pecho materno
  3. Evitar lugares de alta concentración poblacional como cines, teatros, bares, autobuses, metro, etc.
  4. Cubrir nariz y boca con pañuelos desechables al toser o estornudar y lavarse las manos para proteger a las demás personas
  5. No saludar de forma directa(de beso o mano) para no contagiar a otras personas
  6. Los niños enfermos deben evitar contacto con ancianos o personas con enfermedades crónicas
  7. Lavar los utensilios de las personas enfermas después de comer con agua caliente y jabón para matar los microbios
  8. Mantenerse alejado de multitudes y sitios públicos
  9. Acuda a su Unidad de Salud más cercana o consulte a su médico especialmente niños y ancianos con fiebre alta, debilidad generalizada, dificultad al respirar, tos seca persistente y dolores musculares.

 

Complicaciones

La complicación más frecuente de influenza es la neumonía, más comúnmente la neumonía bacterial secundaria (Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae, o Staphylococcus aureus).
 

La neumonía viral primaria es una complicación poco común con elevada de mortalidad.
 

El síndrome de Reye es una complicación que ocurre casi exclusivamente en niños, primordialmente en asociación con influenza B (o varicela Zoster) y se presenta con vómitos severos y confusión que podría progresar a coma, o surgir edema cerebral (hinchazón en el cerebro).
 

Otras complicaciones incluyen miocarditis (inflamación del corazón) y empeoramiento de la bronquitis crónica y otras enfermedades crónicas pulmonares.
 

La muerte ocurre de 0.5-1 individuos por cada mil casos. La mayoría de las muertes ocurren en personas mayores a los 65 años de edad.
 

Las personas más susceptibles de complicaciones o muerte son niños pequeños y sobre todo ancianos.
 

Las personas que tienen ciertas condiciones como el embarazo, personas con bajas defensas, enfermedades del corazón, cáncer, etc., pueden sufrir con mayor frecuencia alguna complicación.

 

Prevención
 

La Secretaría de Salud, en esta temporada invernal, recomienda las siguientes medidas de prevención y control para las enfermedades respiratorias agudas e influenza
 

Medidas generales:

  • Abrigarse y evitar cambios bruscos de temperatura
  • Consumir frutas y verduras ricas en vitamina A y C
  • Comer zanahoria, papaya, guayaba, naranja, mandarina, lima, limón y piña entre otros.
  • Lavarse las manos con frecuencia en especial después de tener contacto con personas enfermas
  • Evitar exposición a contaminantes ambientales y no fumar en lugares cerrados y cerca de niños, ancianos y personas enfermas

Ante la presencia de enfermedad respiratoria aguda:

  • No automedicarse y evite el uso de aspirinas o medicamentos similares que contengan ácido acetil salicílico. Controle la fiebre con medios físicos. Si persisten las molestias consulte a su médico
  • Permanecer en completo reposo en casa, tomar líquidos abundantes y mantener la alimentación habitual, en caso de niños pequeños, mantener la alimentación de pecho materno
  • Evitar lugares de alta concentración poblacional como cines, teatros, bares, autobuses, metro, etc.
  • Cubrir nariz y boca con pañuelos desechables al toser o estornudar y lavarse las manos para proteger a las demás personas
  • No saludar de forma directa (de beso o mano) para no contagiar a otras personas
  • Los niños enfermos deben evitar contacto con ancianos o personas con enfermedades crónicas
  • Lavar los utensilios de las personas enfermas después de comer con agua caliente y jabón para matar los microbios
  • Mantenerse alejado de multitudes y sitios públicos
  • Acuda a su Unidad de Salud más cercana o consulte a su médico especialmente niños y ancianos con fiebre alta, debilidad generalizada, dificultad al respirar, tos seca persistente y dolores musculares.

Adicionalmente existen otras medidas para evitar esta enfermedad.


Vacuna: La mejor forma de prevenir la Influenza es mediante la vacunación.
 

En general la vacuna es bien tolerada pero no debe aplicarse a personas con:

  1. Alergia a las proteínas del huevo, con antecedentes de reacción grave a la vacunación y que hayan padecido Síndrome de Guillain-Barré hasta seis semanas antes de recibir la vacuna.
  2. Niños y niñas de seis a 23 meses de edad con factores de riesgo: con inmunocompromiso, problemas respiratorios, insuficiencia respiratoria, enfermedades congénitas cardiovasculares, metabólicas y renales.
  3. Niños mayores de dos años, adolescentes y adultos inmunocomprometidos o con otros factores de riesgo.
  4. Mujeres con embarazo de alto riesgo (adolecentes, diabetes gestacional, preclampsia y eclampsia, embarazos en multíparas) y específicamente durante el segundo y tercer trimestres de embarazo.
  5. Adultos mayores de 65 años con factores de riesgo: Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), diabetes mellitus, enfermedades cardiovasculares y asma.

 

Otros hábitos saludables

Si está enfermo, permanezca en casa: Mientras esté enfermo y si le es posible, evite acudir a centros de trabajo, escuelas o lugares de concentración (teatros, cines, bares, autobuses, metro, etc). Esto evitará que otros se infecten a través de usted.

 

Cúbrase boca y nariz: Al toser y estornudar, cúbrase la boca y nariz con un pañuelo. Esto evitará que las personas a su alrededor se enfermen.

 

Evite tocarse ojos, boca y nariz: Los gérmenes se diseminan cuando una persona toca algún objeto contaminado y luego se toca los ojos, boca o nariz.

 

¿Puedo enfermarme si viajo al extranjero?

El riesgo de contagio durante los viajes o en otros lugares del mundo depende la época del año y el lugar que se visita.
 

En los trópicos, la Influenza puede ocurrir en cualquier época del año. En regiones templadas, la Influenza es más común en el invierno; de octubre a marzo en el hemisferio norte, y de abril a septiembre en el hemisferio.

 

Fuentes

Barton D. Schmidt. Instrucciones para Pacientes de Pediatria. Editorial Saunders, 2001.
Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades (CENAVECE)
Secretaría de Salud, Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud, Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades, Dirección General Adjunta de Epidemiología, Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos. Lineamientos de vigilancia epidemiológica y de laboratorio para influenza: sistema de vigilancia epidemiológica de influenza (SISVEFLU)
Secretaria de Salud. Comité Nacional para la seguridad en Salud. Plan Nacional de preparación y respuesta ante una pandemia de Influenza. Generalidades sobre Influenza, 2006

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