Fractura

Fractura

Es la ruptura total o parcial de un hueso generalmente causada por un golpe fuerte, o por contracción violenta de un músculo.

 

Las fracturas son la rotura, parcial o total, de los huesos. En el cuerpo humano hay 206 huesos que, articulados entre sí, forman el esqueleto.

 

Los huesos no sólo sirven para prestar una palanca y sostén a nuestros movimientos, sino que también constituyen un armazón protector de órganos y aparatos delicados:

  1. El cráneo y el raquis protegen el encéfalo y la médula espinal.
  2. La órbita encierra y protege el globo ocular.
  3. La caja torácica defiende de violencias traumáticas el corazón y los pulmones.
  4. Huesos, articulaciones y músculos constituyen una unidad funcional, y en ésta, el hueso tiene como principal misión la de sostén.

 

Los huesos ofrecen resistencia a todas las clases de fuerzas que sobre él actúan (presión, tracción o torsión). Cuando alguna de ellas sobrepasa las propiedades elásticas del hueso se produce la fractura.

 

Si se debe a una fuerza directa, se produce la fractura en el punto del impacto. Por el contrario si la fuerza es indirecta, la fractura se produce a cierta distancia.

 

Apoyados en los huesos o en su proximidades, hay vasos sanguíneos, nervios y órganos vitales. Por esta razón, ante una fractura debemos actuar con precaución, para prevenir otros daños que podrían producirse al realizar movimientos innecesarios.

 

Aún cuando existen múltiples formas de clasificar las fracturas, vamos a recordar la que las divide en:

 

Fracturas cerradas: la piel que rodea la lesión está íntegra; al estar cerrada, protege contra una posible infección.

 

Fracturas abiertas: se pierde la solución de continuidad de la piel, por donde puede sobresalir el extremo fracturado del hueso o presentar una herida profunda que llega hasta la fractura.

 

La manipulación de la fractura vuelve a cobrar una gran importancia, ya que un mal movimiento, además de poder lesionar los vasos y los nervios, puede transformar una fractura cerrada en abierta, originándose un daño adicional.

 

Las señales específicas que nos hacen sospechar una fractura son:

  1. Dolor intenso en la zona de la lesión.
  2. Hinchazón o deformidad, más aparentes en las extremidades.
  3. Dificultad o imposibilidad de mover la parte lesionada.
  4. También pueden aparecer signos y síntomas por la lesión de otras estructuras, bien por el traumatismo o bien por el hueso al desplazarse sus pedazos:
  5. Colapso (shock) circulatorio, ante la lesión de un vaso importante.
  6. Colapso (shock) neurogénico en las afectaciones de la médula espinal.
  7. Anestesias o paresias (falta parcial de sensibilidad) cuando se lesiona un tronco nervioso sensitivo; o parálisis cuando es motor.

Fuentes

 

Robert H. Fitzgerald, Herbert Kaufer, Arthur L. Malkani. Ortopedia. Tomo II. Editorial Médica Panamericana, 2002.

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