Fertilidad

Fertilidad

La fertilidad es la capacidad de un animal, planta o terreno de producir o sustentar una progenie numerosa.

 

Desde el punto de vista biológico, la fertilidad es la capacidad de producir o sustentar una progenie.

 

Se entiende por fertilidad al encuentro y la unión del espermatozoide (masculino) y el ovulo (femenino) en el interior de uno de los dos conductos que unen cada uno de los dos ovarios con el correspondiente extremo latero-superior de la cavidad uterina (trompas de Falopio) de una mujer desde la pubertad (13 a 15 años en promedio).

 

 

En los animales, incluido el hombre, es el resultado de la interacción de numerosos factores, tanto biológicos (la edad, el estado de salud, el funcionamiento del sistema endocrino), como culturales (las prescripciones respecto al sexo y el matrimonio, la división sexual del trabajo, el tipo y ritmo de ocupación), que la hacen variar espectacularmente entre situaciones distintas.

 

 

En el sentido horticultural, es una medida de la riqueza nutricional del suelo.

 

La fertilidad humana ha sido históricamente una cuestión culturalmente significativa.

 

Al ser los hijos una fuente crucial de mano de obra en sociedades agrarias o de economía de subsistencia, la capacidad de ofrecer al núcleo familiar una prole numerosa era un rasgo muy valorado en las mujeres, y en muchas tradiciones el marido estaba autorizado a anular el matrimonio con una esposa infértil.

 

La infertilidad masculina, de frecuencia similar, permaneció mucho tiempo desconocida, atribuyéndose sólo a las mujeres la responsabilidad de la reproducción, como parte del régimen patriarcal de Occidente.

 

En sociología, la tasa de fertilidad (medida como el número de hijos por mujer) se ha usado como estimador fiable para el crecimiento vegetativo de la población.

 

El término “conocimiento de la fertilidad” se refiere a la posibilidad que cada mujer debe aprender a reconocer el comienzo y el final de su período fértil en cada ciclo menstrual y utilizarlo de acuerdo con sus deseos de planificar o evitar el embarazo.

 

Esta realidad se asienta en que la fertilidad humana, teóricamente permanente en el hombre, es cíclica en la mujer, y en que la vida media de los gametos está limitada por las condiciones fisiológicas del aparato reproductor femenino para permitir la supervivencia de los espermatozoides (no más de 5 días en presencia de moco cervical) y en la corta supervivencia del óvulo después de la ovulación (unas 24 horas a efectos de fertilidad potencial, pero probablemente menor).

 

Toda mujer en etapa reproductiva tiene síntomas y signos durante las fases fecundas e infecundas de su ciclo.

 

Actualmente, la mujer puede aproximarse al reconocimiento de su fertilidad de las siguientes formas:

  1. Por el cálculo o calendario. La mujer basándose en la duración de sus ciclos precedentes identifica el comienzo y el final de su período fértil.
  2. Por la temperatura basal. Si la mujer toma su temperatura interna en reposo, generalmente por la mañana antes de levantarse de la cama, y la anota en un gráfico, podrá observar cómo en los momentos posteriores a la ovulación la temperatura basal se eleva.
  3. Por el reconocimiento de las secreciones cervicales.
  4. La mujer sabe que se encuentra en una etapa fértil cuando ve su moco cervical o tiene sensaciones genitales relacionadas con él. El moco anuncia que la ovulación se aproxima.
  5. Por el reconocimiento de las características del cuello uterino. A medida que se acerca el momento ovulatorio el cuello experimenta cambios que la mujer puede identificar y utilizar de forma complementaria junto con los otros indicadores.

 

Fuentes

Urbina, Lerner Biber. Fertilidad y reproducción asistida. Editorial médica panamericana, 2009.
L. M. Thompson, Frederick R. Troeh. Los suelos y su fertilidad. 4ª ed. Editorial Reverté, 1988.
R. Matorras, J. Hernández, D. Molero. Sociedad Española de Fertilidad. Tratado de reproducción humana para enfermería. Editorial médica panamericana, 2008.
Barranco Castillo E. Métodos basados en el conocimiento de la fertilidad. VI Congreso SEC, 5-8 de Marzo de 2002. Ponencia. Revista Iberoamericana de Fertilidad;2002: 68-91.

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