Duelo

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Duelo
El término duelo proviene del latín Dolius, Dolum que significa el que se duele, el doliente o el dolorido.
El duelo es una reacción emotiva, natural y normal que sufre una persona después de haber perdido algo o alguien a quien consideraba valioso o importante como.
- Un ser querido (por muerto o separación).
- Partes del cuerpo.
- Patrimonio (bienes materiales, dinero, otros).
- Ubicación geográfica (desplazado, repatriado, exiliado).
- El trabajo.
- Simbólica (como la patria).
Sin embargo, desde el momento mismo del nacimiento vamos experimentando pérdidas en nuestra vida, nuestra primera gran pérdida que tenemos es el nacimiento, ya que se da cuando somos expulsados del vientre materno para enfrentar la vida
Posteriormente durante cada una de nuestras etapas del desarrollo tenemos que renunciar a ciertas cosas para ganar otras; por ejemplo al empezar a caminar renunciamos a los brazos seguros de la mamá para ganar un poco de independencia al dar nuestros primeros pasos
Al entrar a la primaria renunciamos a la seguridad del hogar, para ganar nuevas amistades (amiguitos, maestros, etc)
Cuando entramos de la etapa de niño a la adolescencia renunciamos precisamente a ser niños para entrar al mundo de los adultos y ganamos independencia, un nuevo cuerpo con los cambios hormonales, responsabilidades; de igual manera de adolescente a adulto.
Otras pérdidas que se dan durante nuestra vida, son por ejemplo el perder un empleo, bienes materiales, la libertad, la etapa de jubilación, una mascota, la muerte de nuestros seres queridos.
Manifestaciones clínicas (signos y síntomas)
La persona se observa triste, llora, le duele el cuerpo y/o la cabeza, siente que le falta energía e interés por el mundo externo; muestra apatía; no quiere comer, no puede dormir o duerme mucho.
También siente mucho enojo, se culpabiliza de la situación, se aísla de los demás y niega las pérdidas que sufrió (por ej., en una situación de desastre).
Estas demostraciones habitualmente se hacen para manifestar el sentimiento que se tiene por la muerte de alguien o la pérdida de algo.
La manifestación del proceso de duelo se va dando durante las diversas pérdidas, sin embargo el personal de salud por lo general tiene contacto con personas que cursan su proceso de duelo por enfermedad o muerte y desde esta perspectiva podemos clasificar el duelo en:
- Duelo anticipado: el cual se da desde el momento mismo en que se recibe el diagnóstico de una enfermedad terminal, se empieza a elaborar por adelantado, durante el proceso de la enfermedad.
- Duelo normal: se vive después de la muerte o pérdida, el vínculo poco a poco se va desvaneciendo.
- Duelo patológico: el proceso se sale de lo normal (esperado) tanto en duración como en intensidad (puede ser devastador o durar muchos años).
Etapas del duelo
Las etapas del proceso del duelo de acuerdo a la propuesta de la Dra. Elisabeth Kübler Ross son cinco:
- Desde que recibimos la noticia de que nuestro ser que tanto amábamos ha muerto, entramos en un estado de NEGACIÓN, negamos lo ocurrido, por que no podemos ser hasta cierto punto consientes de que él o ella a quien tanto amábamos ha muerto; lo utilizamos como un mecanismo de defensa para evitar enloquecer, y respondemos con un ¡No puede ser!, ¡Eso no puede ser cierto!, ¡No está muerto!
- Posteriormente cuando vemos que si es verdad, que es él o ella quien está muerto, volcamos esa negación en una IRA O ENOJO, dirigido a la gente sana, a los médicos, a la familia, así mismo, o hacia el mismo muerto diciendo ¿Por qué tenías que morir ahora que ya éramos felices? ¿Por qué tú y no esas personas malas? ¿Por qué los médicos no evitaron que murieras?
- Poco a poco y conforme va pasando el tiempo, la persona se agota y empieza a entrar en un período de PACTO con su ser supremo, generalmente de manera interiorizada mencionando “Señor, permite que no haya sufrido en su último momento”, o bien “si permites que entre en contacto con él desde el mas allá te prometo”….
- Posteriormente al ver agotadas sus fuerzas y ver también que no hay una respuesta a estas peticiones, poco a poco se va ahondando y hundiendo cayendo en la etapa de DEPRESIÓN con una profunda tristeza, mencionando: ¡Tengo que aprender a estar sin ti y me duele!, ¡Tengo que dejarte ir!, ¡Tengo que vivir sin ti…!
- Cuando se da la oportunidad de vivir cada una de estas etapas, se superan y se ha tenido la paciencia y el amor a uno mismo, es entonces que se puede decir que llegaron a la etapa de ACEPTACIÓN, con la cual las personas pueden salir enriquecidas por la experiencia y listas para enfrentar la vida con sus retos que le impone esta, es entonces cuando se puede decir que ya han superado el proceso de duelo.Eso no quiere decir que se tenga que olvidar, sino al contrario, la herida que dejó ese profundo dolor ha sido cuidada y curada, entonces la cicatriz ya no dolerá. Este proceso se vive con mucha intensidad, y hay opciones que nos pueden ayudar
Recomendaciones para vivir el duelo
- Disponer de tiempo y espacio para llorar, pensar y recordar.
- Tenerse mucha paciencia y ser benévolo con uno mismo.
- Compartir la experiencia vivida con personas afectivamente cercanas que sepan tolerar y consolar, sin descalificar.
- Reconocer la vulnerabilidad y las limitaciones que implica vivir un duelo y evitar responsabilidades mayores.
- Consentirse, buscar experiencias, compañías y momentos gratificantes que produzcan paz, acudir a la propia fe.
- Comer bien y descansar mucho.
- Darle un sentido a lo que ocurrió.
Complicaciones de un duelo mal procesado
- Excesiva sensibilidad o vulnerabilidad.
- Hiperactividad o hipo actividad.
- Temores exagerados.
- Idealización excesiva.
- Conductas rígidas, compulsivas.
- Dificultad para experimentar reacciones emocionales.
- Confusión de sentimientos.
- Temor a la intimidad, vida afectiva o conductas autodestructivas.
- Rabia e irritabilidad con depresión.
- Dificultad para narrar el evento.
Fuentes
Rocío Bautista Valdez. Proceso de duelo. Clínica de Apoyo Tanatológico de Enfermería.
Christophe Fauré. Vivir el duelo: la pérdida de un ser querido. Kairos, 2004
Secretaría de Salud. Dirección General de Promoción de la Salud. Guía para el/la promotor(a) de salud mental, Operativo: Tabasco / Chiapas 2007

