Diálisis

Shares lateral

Bloque que muestra el menú de tópicos horizontalmente.

Diálisis

Es un método para remover sustancias tóxicas (impurezas o desechos) de la sangre cuando los riñones son incapaces de eliminarlas.

 

Hay diferentes tipos de diálisis renal. Este artículo se enfoca en la hemodiálisis.

Qué es la hemodiálisis

La hemodiálisis funciona extrayendo sangre del cuerpo y haciéndola circular a través de un filtro especial, junto con soluciones. El filtro ayuda a eliminar toxinas. La sangre luego retorna al cuerpo.

 

La hemodiálisis requiere maneras especiales de ingresar la sangre en los vasos sanguíneos. El acceso se puede necesitar por corto tiempo (temporal) o prolongado (permanente).

 

El acceso temporal consiste en poner catéteres para diálisis (sondas huecas) dentro de las venas más grandes, por lo regular en el cuello, el tórax o la pierna cerca de la ingle. Se emplean con mayor frecuencia en situaciones de emergencia por períodos de tiempo cortos. Sin embargo, los catéteres llamados tunelizados se pueden usar durante semanas o incluso meses.

 

El acceso permanente se crea uniendo quirúrgicamente una arteria a una vena, por lo regular en el brazo. Esta vena se engruesa con el tiempo. Para llevar a cabo la diálisis, se extrae sangre y se devuelve a través de la vena. Hay dos métodos para crear este acceso:

  1. Una arteria y una vena se conectan directamente a entre sí. Luego, durante un período de meses, estos vasos sanguíneos forman una conexión llamada fístula (fístula arteriovenosa o FAV)
  2. También se puede utilizar un puente artificial (injerto arteriovenoso o IAV) para conectar la arteria y la vena. Un injerto arteriovenoso se puede usar para diálisis al cabo de algunas semanas

Una fístula arteriovenosa tiene una probabilidad más baja de infecciones que un injerto arteriovenoso y por lo regular dura mucho más tiempo antes de que sea necesario reemplazarla.

 

Durante una sesión de hemodiálisis, se deben introducir una o dos agujas dentro de la fístula o el injerto.

 

Es importante ceñirse a la dieta y medicamentos que el personal de diálisis y el especialista en el riñón (nefrólogo) recetaron.

Donde hacerse la diálisis

Con mayor frecuencia, la hemodiálisis tiene lugar en un centro especial para diálisis. Los pacientes por lo general se realizan tres tratamientos por semana durante los cuales deben sentarse en una silla por 3 a 4 horas. Muchas personas se sienten cansadas durante varias horas después de la diálisis.

 

La mayoría de los centros para diálisis atienden a muchas personas y los pacientes que llegan tarde tal vez no puedan recuperar el tiempo.

 

Debido a que el cuerpo continúa elaborando productos de desecho y emplea líquido extra entre las sesiones de diálisis, usted debe seguir cuidadosamente una dieta para la diálisis renal.

 

Algunas personas pueden realizar la hemodiálisis en casa, evitando así tener que viajar de un lado para otro hasta un centro para diálisis. La diálisis en el hogar por lo regular se hace usando uno de dos horarios:

  1. Tratamientos más cortos (2 a 3 horas) efectuados al menos de 5 a 7 días por semana
  2. Tratamientos nocturnos más prolongados efectuados de 3 a 6 noches por semana mientras usted está durmiendo

Los tratamientos de hemodiálisis en el hogar ayudan a mantener la presión arterial más baja. Muchos pacientes ya no necesitan medicamentos para la presión arterial. Los tratamientos nocturnos más prolongados son más efectivos para eliminar los productos de desecho. Se realizan de manera más lenta y son por lo tanto más cómodos para el corazón y el sitio de acceso (FAV o IAV).

 

Una enfermera experta en diálisis puede entrenar a los pacientes para que realicen este procedimiento en la casa. Los pacientes no tienen que comprar una máquina y les pueden entregar los suministros. El paciente y cualquier cuidador deben aprender a:

  1. Manejar el equipo
  2. Colocar la aguja en el sitio de acceso
  3. Vigilar la máquina y la presión arterial durante el tratamiento
  4. Llevar los registros
  5. Limpiar la máquina
  6. Ordenar los suministros

Cuidado del injerto o fisura

Evite toda presión en el sitio de acceso. Si el injerto o la fístula se coagula, se puede necesitar uno nuevo.

  1. No le permita a nadie tomar una lectura de presión arterial en el mismo brazo del acceso
  2. No use ropa apretada alrededor del sitio de acceso ni en el brazo
  3. Evite ejercer presión sobre el brazo que tiene el acceso mientras duerme
  4. Evite ejercer presión sobre el brazo cuando usted está alzando artículos pesados
  5. No permita que le saquen sangre del brazo
  6. No use cremas ni lociones sobre el sitio de acceso

Aprenda a palpar el sitio de acceso para detectar el "frémito". Esto indica que el sitio AV todavía está funcionando. Si el frémito desaparece, llame al médico inmediatamente.

 

No pase por alto ni se salte ninguna sesión de diálisis.

 

Observe el sitio de acceso después de la diálisis, vigilando si hay hinchazón, infección o sangrado. Llame al médico inmediatamente si usted tiene fiebre u otro signo de infección.
Por qué se realiza el procedimiento

 

Los riñones funcionan como filtros para la sangre, eliminando los productos de desecho, y también ayudan a:

  1. Controlar cuánta agua hay en el cuerpo
  2. Mantener el equilibrio de sodio, potasio, fósforo y otros minerales y vitaminas en el cuerpo
  3. Garantizar que el pH de la sangre permanezca entre 7.35 y 7.45

La diálisis reemplaza algunas de las funciones cuando los riñones ya no están funcionando. Una acumulación de productos de desecho y otros desequilibrios llevarían a la muerte si la diálisis no llevara a cabo estas funciones.

 

La diálisis se empieza después de una pérdida gradual del funcionamiento del riñón en pacientes con enfermedad renal crónica. El médico y la enfermera empezarán a hablar con usted sobre la diálisis antes de que la necesite.

 

La diálisis también se puede emplear cuando los riñones dejan de funcionar repentinamente (lo que también se llama insuficiencia renal aguda). En ocasiones, la diálisis se puede utilizar para eliminar rápidamente drogas o tóxicos del organismo.

Riesgos

Los riesgos inmediatos abarcan:

  1. Una pequeña burbuja de aire en la sangre que viaja hasta un vaso sanguíneo en otra parte del cuerpo (embolia aérea)
  2. Sangrado del sitio de acceso
  3. Calambres
  4. Reacción al dializador
  5. Desequilibrio de electrolitos
  6. Infección
  7. Latidos cardiacos irregulares o isquemia
  8. Presión arterial baja (hipotensión)
  9. Náuseas y vómitos

Fuentes

 

John T. Daugirdas. Manual de Diálisis. 2a ed. Masson, 2003.