Desmayo o Síncope
Desmayo o Síncope
Desfallecimiento de las fuerzas, privación de sentido.
La pérdida brusca de conciencia y de tono postural, de duración breve, con recuperación espontánea sin necesidad de maniobras de reanimación. Presíncope es la sensación de atenuación de conciencia, sin llegar a perderla.
Es un problema frecuente en la población general. Cerca de un 20% de la población adulta ha padecido un episodio sincopal a lo largo de su vida.
Con una prevalencia de alrededor del 3% en hombres y 3,5% en mujeres. La pérdida de conciencia puede ser corta o larga. Puede tener varias causas: golpes, falta de oxígeno o simplemente una alimentación deficiente.
Antes de desmayarse, aparecen puntos luminosos o visión borrosa. Un desmayo es la pérdida temporal del conocimiento a consecuencia de una disminución del flujo sanguíneo al cerebro.
El episodio es breve (dura menos de un par de minutos) y va seguido de una recuperación rápida y completa. Las personas afectadas pueden quejarse de mareos o vértigo antes de presentarse el desmayo.
El estado de pérdida del conocimiento más prolongado y más profundo a menudo se denomina Coma. Cuando una persona se desmaya, no solamente experimenta pérdida de conocimiento sino también pérdida del tono muscular y palidez en su rostro.
Igualmente, la persona puede sentir debilidad o náuseas justo antes de desmayarse, y tener la sensación de que los ruidos alrededor se van desvaneciendo en el fondo.
Un desmayo puede ocurrir mientras la persona está orinando, defecando (especialmente si hay esfuerzo), tosiendo vigorosamente o cuando la persona ha estado parada en un lugar durante mucho tiempo.
Los desmayos también pueden estar relacionados con el miedo, el dolor intenso y el sufrimiento emocional. Una bajada súbita en la presión sanguínea puede causar un desmayo, lo cual puede ocurrir si se presenta sangrado o deshidratación severa.
Asimismo, un desmayo puede ocurrir si la persona se incorpora repentinamente desde una posición de acostado. Ciertos medicamentos pueden llevar a que se presente desmayo debido a un descenso en la presión sanguínea u otra razón.
Los medicamentos comunes que contribuyen al desmayo incluyen medicamentos contra la ansiedad, la presión sanguínea alta, la congestión nasal y las alergias.
Otras razones por las cuales una persona se puede desmayar incluyen la hiperventilación, el consumo de alcohol o de drogas o el azúcar bajo en la sangre.
Otras razones menos comunes pero más graves incluyen enfermedad cardíaca (como el ritmo cardíaco anormal o ataque cardíaco) y accidente cerebrovascular.
Fuentes
Jorge Nogales-Gaete. Tratado de Neurología Clínica. Editorial Universitaria, 2005.

