Efectos de drogas y alcohol en la familia

Efectos de drogas y alcohol en la familia

Los niños con padres con problemas de drogas y alcohol tienen mayor riesgo de caer en el mismo estilo de vida.
Por: Traducción: Norma Inés Rivera Última actualización: 29-07-2010

Bloque que muestra la firma del editor.

invent_mariana | Editora

Cuando se trata de drogas y alcohol, cualquiera de ellos es nocivo, pero no siempre ambos están involucrados. El alcohol es la más aceptada de las dos en la sociedad y puede ser la causa principal de los problemas en un matrimonio o relación. Si bien ambos pueden tener las mismas consecuencias. La mayoría de las veces sólo se habla de cómo es el hombre el que tiene el problema con la bebida, pero a veces es la mujer, en cualquier caso, los efectos sobre las familias siguen siendo los mismos. 

 

Uno de los muchos efectos en la persona alcohólica es el hecho de que se vuelven muy irresponsables, no sólo respecto de sus funciones para con la familia normal, sino también con el empleo. La mayoría de la gente ha tenido alguna experiencia relacionada con una persona que tiene problemas de alcohol o drogas, ya se trate de un o una cónyuge, una amistad, empleado o incluso un empleador.

 

La mayoría de las familias tratan de resolver las cosas, especialmente cuando se trata de menores. Las y los niños se exponen a los gritos y a un comportamiento aún más violento que suele venir con el alcohol y las drogas.

 

Dependiendo de la etapa de la relación, puede convertirse en irracional e imprevisible y crear situaciones de inestabilidad en el entorno familiar. A partir de entonces la relación familiar es muy inestable. La persona bebedora puede permanecer en la negación, que es el término común para quienes padecen adicciones de drogas y alcohol.



Una vez más la situación de cada uno puede ser diferentes, algunos todavía permanecen juntos mientras que otros optan por la separación.

 

Si una persona con estos problemas decide buscar ayuda a través de distintos servicios ofrecidos para drogas y alcohol, AA o NA, no siempre son la cura para la adicción, pero pueden ser un paso en la dirección correcta para recuperarse, en especial si otros miembros de la familia han tenido el mismo problema durante toda su vida, que suele ser la forma en que han sido educados.

 

Ayúdate a ti mismo

 

Uno de los problemas con una persona que tiene adicción a la bebida es el hecho de que sólo ella puede ayudarse a sí misma. No hay nada que alguien pueda hacer hasta que la persona está dispuesta a ayudarse a sí mismos.

 

En ese momento la decisión de separarse o divorciarse puede ser mejor para todos los involucrados. Puede ser algo bueno a largo plazo. Los niños pueden crecer en un medio ambiente mejor y se puede ver la diferencia entre el padre que está limpio mientras que el otro sigue luchando por su vida cotidiana. Habrá que esperar a que los niños crezcan para ver qué la influencia que tendrá una fuerte en su mayoría de edad y comiencen a explorar en el mundo social.

 

Una vez que los niños entran a la adolescencia son más propensos a entender que las adicciones de drogas y el alcohol son enfermedades y no sólo mala conducta. Los niños con padres que han tenido problemas de drogas y alcohol tienen un riesgo mucho mayor de caer en el mismo estilo de vida.

 

Los grupos de apoyo como Al-Anon y Alateen están disponibles para ayudar a entender la enfermedad. La mayoría de escuelas tienen un programa DARE (Drug Alcohol and Resistence Education), que también puede ofrecer orientación.

 

Al igual que con cualquier enfermedad, la dependencia a las drogas y alcohol empeorará si no se trata y los niños a veces pueden sentir que están traicionando a los padres si desean algún tipo de grupo de apoyo.

 

Ellos deben darse cuenta de que todavía es posible amar a sus padres por igual y no se sienten desleales al buscar ayuda.

El amor y el apoyo son muy importantes pero también hay que pensar en su propio bienestar.

 

 



 

¿Qué piensas?, Comparte tu opinión