Abdominales

Abdominales

Los abdominales se encuentran en la parte central de nuestro cuerpo y están compuestos por un músculo oblicuo externo e interno del abdomen, transverso y el recto; se puede o no encontrar el músculo piramidal del abdomen, y se divide de la siguiente forma:

 

Oblicuo externo

  • Es un músculo que ocupa la cara superficial y lateral del abdomen. En él distinguen dos direcciones de sus fibras: las anteriores y las externas.
  • Cuando estas fibras actúan contrayéndose en ambos lados (izquierdo y derecho del tronco) producen una flexión de la columna al igual que el recto interno del abdomen. 
  • En tanto, cuando se usa el músculo de un solo lado se produce una flexión lateral de la columna o una rotación de ésta.


Oblicuo interno

  • Se encuentra debajo el músculo anterior. Sus fibras forman un abanico, con inserción en la cresta iliaca y se dirigen hacia el esternón y los cartílagos costales.
  • Ayuda para realizar movimientos con la columna lumbar y torácica, permite mover tu cuerpo hacia los lados y hacer rotaciones.
  • Además, se utilizan al inclinarte hacia atrás, elevar las rodillas hacia el tórax, al bajarlas de un lado al otro,  al pasarlas por encima de la cabeza o durante la elevación de los glúteos.

 
Abdominales transversos

  • Están en la zona abdominal interna (anterior y lateral) y se encuentra por debajo de los oblicuos menores.
  • Su función es sujetar las vísceras (están a mayor presión que el exterior) y tiene funciones secundarias en la respiración.
     


Beneficios

  • Incrementa la fuerza en brazos y piernas
  • Mejora tu respiración al realizar actividad física
  • Mantiene la estabilidad pélvica
  • Previene lesiones de espalda
  • Mejoran tu postura
  • Reducen el estrés lumbar

 

Qué sí

  • Mantén la postura correcta
  • Realiza varias repeticiones
  • Planea una rutina a la semana
  • Haz rutinas moderadas
  • Pon atención a tu respiración
  • Evita lesiones

Qué no

  • Realizarlos sin calentamiento previo
  • Olvidar contraer el músculo
  • Forzar demasiado tus músculos
  • Hacer movimientos bruscos
  • No ejercitarlos constantemente
  • Consumir grasas y poca proteína

     

Fuentes

Richard S. Snell. Anatomía clínica para estudiantes de medicina. 6ª edición. Editorial McGraw-Hill Interamericana, 2001.



Cecilia Dorado García, Nuria Dorado García, Joaquín Sanchís Moysi. Abdominales: para un trabajo muscular abdominal más seguro y eficaz. 2ª edición. Editorial Paidotribo, 2005.